La historia del uso y consumo de estupefacientes

La historia del uso y consumo de estupefacientes

 

CIUDAD DE MÉXICO, 4 de julio (Al Momento).- Desde los primitivos cavernícolas que tropezaron por primera vez con los hongos psicodélicos pasando por la milenaria tradición del opio que vio crecer sus raíces hace unos seis mil años hasta la moderna industria farmacéutica con más de 24 mil medicamentos en el mercado, las drogas han jugado un rol importante en la vida de las personas.

La lección que la historia nos deja, asimismo, es que lo único que provoca el prohibicionismo es el surgimiento de grupos organizados que ven con claridad la oportunidad lucrar con un mercado que nunca dejará de existir: el de la demanda.

La medida prohibitiva y la vigilancia de su cumplimiento, encarece el producto, en este caso las drogas, por lo que se vuelve aún más atractivo para quienes lucran del negocio ilícito. Y el combate o represión de los grupos criminales o narcotraficantes, provoca el auge de los mismos, lo cual lo comprueban datos de la INEGI que señalan que en el 2009, cuando el gobierno mexicano intensificó su lucha en contra del crimen organizado, este registró su mayor aumento en la historia: 120 por ciento.

Y basados en esto, el cuestionamiento que viene a colación es si es apropiado el prohibicionismo y penalización en el uso, consumo y tráfico de las drogas, o si es tiempo que los gobiernos del mundo y, en lo que concierne a la sociedad mexicana, se resignen de que contra la esencia humana no se puede ir y que no tiene sentido erogar enormes recursos para involucrarse en un combate, una guerra, que no tiene fin, y que ha demostrado a lo largo de la historia ser contraproducente.

En principio, se debe respetar el libre albedrío del ser humano y mientras no afecte a otros, no debería haber problema con lo que hace de su vida. El hecho es que desde que existe el ser humano existe el vicio o la necesidad de algunos individuos de recurrir a los estimulantes.

El vicio o consumo de drogas o estimulantes existe desde que existe el hombre

Desde épocas muy remotas los seres humanos, por diferentes razones han recurrido al consumo de sustancias que alteran la mente y el comportamiento, lo hacían por razones religiosas, medicinales, recreativas o simplemente por cuestiones existenciales. La experiencia de la droga es tan antigua como la humanidad.

Parece ser que la adormidera ya se cultivaba en Europa en la Edad de Piedra. En Suiza se han encontrado fósiles de semilla de adormidera perteneciente al cuarto milenio A.C. El alcohol y los opiáceos fueron los primeros psicoactivos empleados con esta finalidad ya alrededor de año 5.000 A.C. Se conoce que las propiedades embriagadoras del cáñamo de la India fueron utilizadas para algunas ceremonias religiosas.

La marihuana o por su nombre científico cannabis sativa, de acuerdo a registros históricos, se cultivaba en China hacia el 4000 A.C. La marihuana tiene una larga historia y como todas las drogas, salvo quizá el tabaco, tiene usos médicos y los demás usos, es decir, por razones existenciales, psicológicas, entre otras. Existe un tratado de medicina escrito después en el siglo I afirma que el cáñamo tomado en exceso hace ver monstruos pero si se usa largo tiempo puede comunicar con los espíritus y aligerar el cuerpo.

Hacia el 2000 A.C. en un papiro se halló la reprimenda de un padre a un hijo diciéndole que la cerveza es la perdición de tu alma.

En usos médicos la planta se utilizaba para la tos seca, fiebre y otras enfermedades. La primera referencia mesopotámica al cáñamo se produce en el siglo IX A.C. y se empleaba como incienso ceremonial.

El cultivo del cáñamo en Europa Occidental es muy antiguo, en el siglo VII A.C. los celtas exportaban cáñamo a todo el mediterráneo. Expertos en filtros y medicamentos indican que esa cultura conoció su empleo como droga.

En el siglo XVII A.C. un código de un rey babilónico defiende a los bebedores de cerveza y de vino, manda a que las tabernas rebajen la calidad de la bebida, una solución muy activa contra la adulteración de una droga.

Las referencias del vino en la biblia son varias como la de Noé que se denudó y se embriagó.

El Antiguo Testamento, diferencia al vino de bebidas fuertes, no refiriéndose a caldos, sino a vinos y cervezas cargados con alguna otra droga. En Asia Menor existen mezclas semejantes como el vino resinato, ese tipo de mezclas explican algunos enigmas y noticias sobre banquetes como el que decía que bastaban dos o tres copas pequeñas para casi alucinar.

El gran historiador griego Herodoto (historiador y geógrafo 480 A.C.) da cuenta de la presencia de la planta al norte del mar del Negro, entre los ríos Don y Danubio, llamando la atención sobre las apariencias entre este cáñamo y el liño, y de su uso para vestimentas. Cuenta como los pueblos nómadas que habitan la región, tomaban baños de vapor provocado por el lanzamiento de sus semillas sobre piedras incandescentes. Y, curiosamente, acrecienta: “Es el único baño que conocen, pues jamás lavan el cuerpo con agua”.

Si bien es posible que los efectos psicológicos del opio ya fueran conocidos por los antiguos sumerios, la primera referencia indudable al jugo de amapola son los estudios del opio que realiza Teofrasto en el siglo III A.C. en sus tratados botánicos. En la época medieval, se preparó un extracto líquido, denominado láudano, preparado por primera vez por el alquimista Paracelso.

En el año 600 D.C. los árabes propagaron las virtudes terapéuticas de la Adormidera, revelando a los chinos la propiedad estupefaciente del opio. El consumo de la droga se extendió rápidamente por toda China y se desarrolló el contrabando del opio a gran escala.

Mañana, pendientes de la segunda parte

AM.MX/oab