
PUEBLA, 10 de noviembre (Al Momento Noticias).- Alejandro Abarca de 26 años de edad, patentó un artefacto que sirve para atrapar células tumorales circulantes, aquellas que pertenecen a un carcinoma como los de pulmón, páncreas o mama, entre otros que entran en el torrente sanguíneo de un paciente.
El artefacto, que tiene un costo de 500 dólares, funciona al poner una muestra de sangre y su chip distingue y separa las células que tienen toda la información de una neoplasia.
Abarca presentó su invento durante el evento de la Ciudad de las Ideas y fue uno de los 20 finalistas entre más de mil 300 iniciativas para obtener el premio Gifted Citizens (Ciudadanos Dotados). En este evento se reúnen a 70 mentes brillantes a escala global en la ciudad de Puebla y tiene patrocinadores como el Patronato del Instituto Nacional de Cancerología.
El joven científico explicó que la investigación se inició desde hace tres años y se invirtieron más de un millón 300 mil pesos. Abarca tenía el objetivo de crear tecnología a un bajo costo que pudiera ayudar a los oncólogos a encontrar terapias que tengan máxima efectividad, pues a pesar de los grandes avances tecnológicos de detección y nuevas terapias aún era muy difícil para el oncólogo definir un régimen terapéutico efectivo.
El invento funciona por medio de la captura de las células tumorales, “lo que nosotros hicimos fue desarrollar una tecnología que no depende de químicos exóticos, sino de las propiedades físicas, para atraparlas. Las células tumorales, a diferencia de las normales, tienen una carga eléctrica muy diferente y nuestro aparato puede medir las características de cada una, separar las del cáncer y capturarlas, entonces se las damos a los oncólogos para que puedan analizarlas”, comentó Abarca.
Las células tumorales circulantes son extremadamente rugosas e irregulares, en las cuales la concentración de carga que generan es muy diferente y mayor a las demás, entonces el aparato separa de un flujo las células mezcladas que pasan por un campo eléctrico, de manera efectiva.
Todo este proceso se realiza desde un pequeño artefacto con un chip, el cual puede detectar casi cualquier célula maligna, exceptuando las de los tumores de origen epitelial (tejido del revestimiento interno de las cavidades y que forma las mucosas y glándulas).
“Se pueden atrapar las de tumores como pulmón, riñón, páncreas, mama y estómago, entre otras” menciona Abarca.
El aparato puede monitorear el cáncer en las etapas dos, tres y cuatro, el cual es fácil de usar y a un bajo costo pues la desechable puede costar 16 dólares y realizar una prueba con el no costará más de 270 pesos, en comparación con los aparatos que hay en el mercado que para la búsqueda de células tumorales cuestan entre siete mil y ocho mil pesos.
La investigación comenzó con Alejandro Abarca y tres colegas más, después se fueron involucrando más hasta llegar a 32 personas, entre estas destacan científicos de la Universidad de Stanford como David Mohler, especialistas en sarcomas, y Stephanie Jeffrey, que dirige la investigación quirúrgica oncológica de esa institución y que aportó ayuda en las pruebas del aparato. El invento tiene una efectividad mínima de 86 por ciento y máxima de 95 por ciento.
El joven científico que es graduado del Tecnológico de Monterrey como ingeniero físico, realizó estudios en Singularity University, una institución fundada por la NASA y Google, ya se puso en contacto con el Incan con el objetivo de hacer la validación completa de su tecnología.
AMN.MX/kgm
