Se cumplen cien años de María Félix

Se cumplen cien años de María Félix

 

CIUDAD DE MÉXICO,  7 de abril  (Al Momento Noticias).- Este mes se cumplen 100 años del nacimiento de María Félix, la actriz que arrasó con las pantallas no sólo de México sino de otros países donde grabó películas.

La cautivadora mujer nació el Álamos, Sonora, un 8 de abril de 1914 bajo el nombre de María de los Ángeles Félix Güereña, y falleció en la ciudad de México también un 8 de abril pero de 2002, es decir que también cumple 12 años de fallecida.

Tenía 26 años cuando empezó a actuar: un día caminaba por una calle cercana a la Torre Latinoamericana cuando un hombre se le acercó para invitarla a actuar en una película; a partir de ahí, fue considerada como una de las figuras femeninas más importantes de la llamada Época de Oro, así como de las más bellas del cine de su tiempo, y uno de los máximos mitos eróticos del cine de habla hispana.

La Doña grabó docenas de películas, algunas de las más destacadas son: La china poblana, El Peñón de las ánimas, Doña Bárbara, La mujer sin alama, El monje blanco, Vértigo, Maclovia, Río escondido, Doña Diabla, etcétera.

María, quien cumpliría mañana 100 años de vida, se distinguió por su carácter recio; sin embargo, por sus biografías se sabe que cuando era niña no podía dirigirle la palabra a su padre mientras estaban en la mesa.

Quienes la conocieron de pequeña, dicen que disfrutaba con aficiones propias de muchacho, alejada de cuanto se esperaba de una niña. De joven se ejercitó como consumado jinete.

Además, se sabe que nunca tuvo buena relación con sus otras hermanas, comenzando por su diferencia física (todas eran rubias por herencia materna), así como también por la, desde entonces, contrastante personalidad de María.

Entre los defectos que la Félix tuvo que superar está que era un poco tartamuda; no obstante, señalan que pudo sobrellevarlo diciendo sus parlamentos con énfasis en cada una de las sílabas; además, para ayudarse hacía la voz gravé.

De sus amores y del casi incesto

Durante su infancia, que transcurrió en Álamos, mantuvo una estrecha relación con su hermano Pablo, tanto que la madre los separó pensando que pudieran envolverse en una relación incestuosa, por lo que el niño fue enviado a una escuela militar.

En 1994 escribiría en su autobiografía un pasaje dedicado a su hermano.

“Estaba tan guapo que me temblaron las piernas. Pensé en buscarme un muchacho como él, que tuviera su piel y sus ojos, pero que no fuera mi hermano. Era una tontería, porque el perfume del incesto no lo tiene otro amor”, señaló.

Sus relaciones siempre fueron difíciles, su primer marido, Enrique Álvarez (padre de su único hijo) era celoso y la llevaba al cine cuando las luces de la sala estaban ya apagadas y la sacaba mucho antes de terminar la función para que nadie pudiera verla.

A Agustín Lara, quien le compuso “María Bonita”, lo dejó al enterarse de sus engaños, lo mismo que al político Jorge Pasquel, quien la cortejaba con grandes ramos de flores y chocolates.

Al actor argentino Carlos Thompson lo dejó días antes de la boda, al darse cuenta que sólo era atracción física lo que sentía por él y a Jean Cau, un francés que le pidió matrimonio, lo eliminó por preferir su carrera.

Sin embargo, con Alex Berger logró su cuento de hadas: vivió con él 18 años en su casa de Polanco, recientemente demolida. Él le pintó una gran cantidad de cuadros.

Antoine Tzapoff fue su última pareja.

La Doña se caracterizó siempre por su belleza y fuerza ante la cámara, sabía manejar perfectamente lo que se conoce como mejor ángulo.

María Félix murió por insuficiencia cardíaca cuando dormía, aproximadamente a la 1:00 horas, pero sólo fue hasta las 10:00 de la mañana de ese 8 de abril de 2002 que se descubrió el cuerpo sin vida; de este lamentable acontecimiento dio información su médico de cabecera el doctor Enrique Peña.

El día en que falleció fue depositado su cuerpo inerte en un féretro y así fue transportado de su residencia de la colonia Polanco, al Palacio de Bellas Artes.

El cortejo fúnebre fue flanqueado por una escolta de motociclistas y gente del pueblo que la acompañó, la vitoreó y la aplaudió a su paso por las diferentes calles por donde desfiló hasta llegar a su última morada.

Con Jorge Negrete, uno de sus esposos.

Con Agustín Lara, otra de sus parejas y quien le compusiera la famosa “María Bonita”, durante su luna de miel en Acapulco.

Cuando tenía 26 años y mientras paseaba por el centro de la ciudad de México, alguien se le acercó, deslumbrado por su belleza, y le pidió que actuara en una película.

AMN.MX/jcm