
La filmación se ha realizado con la grabación de 12 conciertos en 5 países (México, Chile, Perú, Uruguay y Argentina.)
CIUDAD DE MÉXICO, 9 de julio (Al Momento Noticias).- Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat no solo son colegas, son amigos. El primero es el poeta de la voz aguardentosa, de las letras canallas, tan joven y tan viejo; el segundo es el trovador del exilio, el romántico de la voz amable, el caminante sin camino. Y juntos, son “Dos Pájaros” atemporales que contraatacan y echan a andar la música de un solo tiro.Serrat y Sabina vuelven a unirse en un emotivo documental “El Símbolo y el Cuate”, homenaje a la pasión de los latinoamericanos, testigos de su última gira juntos:”Dos Pájaros Contraatacan”; donde presentaron el disco La Orquesta del Titanic.
El filme, dirigido por el periodista Francesc Relea, abre con una secuencia llena de ecos: se muestra el rostro de un mariachi en sentida interpretación, tras lo cual se abre la toma hacia los espectadores del salón Tenampa en la Plaza Garibaldi, que a media luz no dejan de cantar a coro: “Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una…”
De ese modo, comienza la rendición amorosa de los músicos españoles hacia su público en Latinoamérica; rendición que comenzó hace mucho tiempo y como si de fuego se tratase, no ha podido extinguirse.
“Serrat viaja por América Latina desde hace 45 años. Estuvo exiliado en México cuando la dictadura franquista ordenó su persecución. En Argentina y Chile sigue vivo el recuerdo del compromiso de El Nano contra los regímenes militares que le declararon persona no grata.
“Sabina llegó más tarde a América. Su poesía y su actitud canalla seducen a un público que abarca varias generaciones. En Argentina canta con la fuerza de un rockero y el sentimiento de un tanguero. En México, los mariachis y las orquestas de pueblo entonan ‘Y nos dieron las 10′ sin saber que la escribió Sabina”, explicaron las notas de prensa del documental.
“El Símbolo y el Cuate” lleva también una distinta línea discursiva: la historia política de Latinoamérica. En este caso, es Serrat quien lleva la batuta, poeta franco que ha cautivado al público de este continente por décadas, atestiguando y siendo víctima de algunos de los regímenes de los que se guarda dolorosa memoria.
“En el documental recorremos el México del exilio de Serrat o de la insurrección zapatista, la Argentina de las Madres de la Plaza de Mayo, el Chile que se liberó de Pinochet y otros muchos espacios, geográficos e históricos, que han sido fundamentales en la historia contemporánea”, explica Francesc.
No obstante, si algo sobra en este documental es música. Se pueden escuchar las canciones favoritas en uno y otro país en voz del ‘Flaco de Úbeda’, y su ‘primo El Nano’, así como en la del público que las corea con el alma desbordándose de las manos. Incluye, también, las entrevistas que se les han hecho, los amigos entrañables, las reflexiones, imágenes de la cotidianeidad durante el recorrido, casi de punta a punta, de un continente.
Se reproducen momentos profundamente emotivos e inolvidables, como cuando Serrat regresó al hospital oncológico infantil Garrahan de Buenos Aires, esta vez acompañado de Sabina y cuatro músicos más para ofrecer un pequeño concierto, casi íntimo, a los enfermos y sus familiares.
“Él quería ir a visitar ese hospital como ha hecho antes, pues él mismo había estado enfermo de cáncer y ya lo superó. Deseaba ofrecer un mini-concierto, cantar unas cuantas canciones en el auditorio del hospital para los pacientes y para sus familiares. Fue muy emotivo para el público y para ellos; esto se veía durante la actuación y lo comentaron después”, recordó el director del filme.
La filmación se realizó con la grabación de 12 conciertos en cinco países (México, Perú, Chile, Uruguay y Argentina); y ya se ha presentado en festivales de Cine como el de San Sebastián en septiembre del año pasado, y el de Cine Iberoamericano de Huelva, en España. En Latinoamérica en encuentros como los de Mar del Plata, Guadalajara, La Habana y Santiago de Chile, entre otros.
Sony Music ha lanzado al mercado una edición especial que contiene un DVD con el documental y un CD con 17 canciones, algunas escritas al alimón y otras individuales.
La única pregunta que debería seguir rondando nuestras mentes, lector, es: ¿quién es ‘el símbolo’ y quién ‘el cuate’?
AMN.MX / pgg/bhr
