GREENVILLE.— A casi un mes del repentino fallecimiento de Hayden Panettiere, la investigación sobre su deceso dio un giro crítico. Nuevos informes policiales obtenidos por el portal estadounidense TMZ revelan que la actriz de 36 años habría muerto tras consumir una pastilla de oxicodona adulterada con fentanilo, un potente opioide sintético de letalidad comprobada en el mercado negro.
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, Hayden Panettiere contaba con un proveedor habitual en Los Ángeles que le suministraba medicamentos controlados fuera del circuito legal. La actriz habría adquirido varios fármacos antes de tomar un vuelo hacia Carolina del Sur, ingiriendo la dosis contaminada la mañana de su fallecimiento, el pasado 16 de agosto de 2026.
⇒ Aunque la autopsia inicial descartó signos de violencia física y el informe toxicológico oficial sigue pendiente, los indicios apuntan a una sobredosis accidental provocada por la alteración química del analgésico.
Intervención federal y similitudes judiciales
Ante este escenario, la Administración de Control de Drogas (DEA) coordina esfuerzos operativos en Los Ángeles y Carolina del Sur junto al Departamento de Policía de Greenville y la oficina forense local. El objetivo central de la agencia federal es ubicar y procesar al distribuidor que comercializó el narcótico adulterado.
Especialistas legales trazan paralelos directos con el precedente del rapero Mac Miller, proceso federal en el que los proveedores recibieron sentencias de prisión tras confirmarse que las píldoras suministradas contenían dosis letales de fentanilo no advertidas al comprador.
Los minutos previos a la tragedia
Hayden Panettiere fue declarada sin vida en un complejo de departamentos Judson Mill Lofts, donde se hospedaba junto a su pareja, Brian Hickerson, y el hermano de este, Zach Hickerson. Según trascendió de las llamadas de emergencia al 911, los paramédicos atendieron un cuadro de paro cardiorrespiratorio compatible con sobredosis.
Antes del arribo de los servicios médicos, Hickerson intentó reanimar a la actriz administrándole Narcan (naloxona), fármaco de acción rápida diseñado para revertir emergencias por opioides, aunque la maniobra no logró salvarle la vida. Al llegar la policía, su pareja entregó voluntariamente una bolsa con los medicamentos que ella poseía en el lugar.
La policía de Greenville mantiene abierta la carpeta mientras aguarda los resultados toxicológicos definitivos que sellarán legalmente la causa oficial del fallecimiento.
AM.MX/dsc
