Los vericuetos de la asamblea panista 11/VIII/13.- ayer sábado, los panistas tuvieron una oportunidad de oro para superar sus diferendos, sin embargo, la conducción de Gustavo Madero no fue la idónea y el evento se salió de curso y lo peor del caso para los blanquiazules, es que todo indica que la división interna se hizo más grande…chequen lo que nos platica el Templo Mayor de Reforma, para que vean de que tamaño estuvieron las broncas: “¿Y QUIÉN salió ganando tras la accidentada 17 Asamblea Nacional Extraordinaria del PAN? A DECIR de algunos delegados que participaron en el aquelarre, no fue ni Gustavo Madero ni Ernesto Cordero ni el grupo de los gobernadores panistas encabezado por Rafael Moreno Valle, sino... ¡el PRI! AUNQUE el dirigente nacional logró sacar la reforma a los estatutos, lo hizo entre gritos de “¡Fraude!”, empujones entre el personal de seguridad y militantes -incluso a la senadora Gabriela Cuevas le tocó un “cariñito”- y hasta vasos y manzanas lanzados al estrado. PERO ahí no paró la cosa, pues parte del encanije de no pocos de los asistentes fue que, en su discurso, Madero no tocó ni con el pétalo de una alusión al gobierno de Enrique Peña Nieto, cuando muchos panistas esperaban que fijara una postura política fuerte. INCLUSO algunos de ellos recordaron que, en los últimos años, en los discursos de sus presidentes nacionales en las asambleas del partido hubo espacio para la crítica hacia los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón por muy panistas que fueran. PARA REMATAR, varios de los líderes de tribus albiazules salieron con la firme intención de impugnar la reforma a los estatutos ante el Tribunal Electoral federal. LO BUENO es que el origen de todo el lío de ayer fue el famoso “documento armonizador”.
