A pesar de los pesares y aunque no fue Enrique Peña Nieto, Carlos Salinas sigue siendo un referente para la clase política del PRI y de otros partidos, chequen como estuvo la cosa, nos cuenta el Templo Mayor de Reforma: “EN LA BODA de Juan Cristóbal Salinas Occelli y Natalia Esponda se sirvieron tres postres, pero la comidilla fue otra. LA FIESTA tras el enlace religioso sirvió para medir quién está y quién no está en el candelero de la política nacional... o, mejor dicho, de la clase priista.
COSA DE VER que había una zona especial para políticos. Era una mesa en forma de herradura presidida no por los novios, sino por El Padrino, perdón, por el papá del novio. AL CENTRO Carlos Salinas de Gortari flanqueado por Emilio Gamboa Patrón y por Manlio Fabio Beltrones. Y por ahí rondando al menos una docena de gobernadores. EN LA MESA de honor también se sentó a la ex perredista y hoy flamante y encopetada peñista Rosario Robles. Otros vieron bailar al ex panista Fernando Gómez Mont. A NADIE extrañó ver en el festejo al actual secretario de Hacienda, José Antonio Meade, de quien tanto se dice que podría permanecer en el cargo en el próximo gobierno. EL QUE quiso seguir jugando al misterioso fue José Córdoba Montoya, quien por más que intentó guardar un bajo perfil nomás no logró pasar desapercibido. Y EL QUE de plano recibió casi tantos abrazos y felicitaciones como el novio fue el general Moisés Augusto García Ochoa, como si ya portara la cuarta estrella que usan sólo los secretarios de la Defensa Nacional. ¡ARRIBA los novios!”
