Hijo de Javier Herrera Borunda (nieto de Fidel Herrera Beltrán) no tiene para tratamiento médico

Hijo de Javier Herrera Borunda (nieto de Fidel Herrera Beltrán) no tiene para tratamiento médico

Como olvidar que uno de los spots de propaganda del gobierno de Fidel Herrera Beltrán era: ¡En Veracruz, los niños no se tocan!....lo anterior, para significar que no se toleraba ningún tipo de abuso contra los menores...pero mejor lean lo que nos cuenta Francisco Garfias, en su columna Arsenal: “El caso de Karina Cáceres debe llamar la atención sobre la necesidad de que el gobierno deje de voltear a otro lado cuando se trata de apoyos a niños con autismo. Hace diez años, la joven mujer, originaria de Veracruz, tuvo una relación con Javier Herrera Borunda. ¿Le suena? Es hijo de gobernador. Karina nos cuenta que se embarazó. El bebé no estaba en los planes de Javier. Ella cedió y aceptó el legrado. La llevaron al Sanatorio Toluca y la mandaron a España con la idea de que era capítulo cerrado. Pero no. En Madrid pasó algo extraordinario. Se dio cuenta de que seguía embarazada. La explicación que le dan algunos médicos es que venían gemelos. Sólo sacaron uno. Vuelta para México. Nació bien Emiliano, pero a los dos años le diagnosticaron “autismo moderado”. Empezó el calvario, los hospitales, las carencias, las angustias. El dinero no alcanzaba. El padre no respondía. “No tengo dinero”, decía. Buscó apoyo en el sector público. Hay una ley, aprobada en el 2015, que protege a los niños con autismo. La bronca es que no hay recursos. La angustia creció. El sentimiento de abandono también. Emiliano tiene 9 años y nunca ha visto a su papá. El abuelo lo vio cuando tenía seis meses. En teoría, Javier lo reconoció. Pero una revisión del documento, en la que participó el destituido fiscal Jorge Winckler, concluyó que la firma del padre en el registro “es falsa”. El costo del tratamiento es muy alto. Karina no tiene los recursos. Emiliano sufre de otros padecimientos. Conforme crece, aumentan sus necesidades. Tuvo que vender el iPad que le ayuda en el tratamiento del trastorno para financiarse. Ella misma sufrió un paro respiratorio. Perdió la vista de un ojo. Está en el límite. Por eso recurrió a este reportero. Siente que es “violentada económicamente”. No puede trabajar. Su hijo la requiere 24/24. “Quiero un arreglo, no un pleito”, asegura. Javier tiene la palabra”