La severa contracción económica causada por la pandemia de COVID19, ha provocado, entre otras cosas, una caída vertical en la demanda de petróleo, lo cual redunda, en que los inventarios del crudo aumenten, sobre todo, cuando no se disminuye la producción...hace unos días, Roció Nahle se consideraba candidata al Nobel de Economía, porque a contrapelo de la ley de la oferta y la demanda, junto con su patrón, decidieron hacer un mínimo recorte a la producción de PEMEX...hoy, los mercados (y los jeques árabes), le dan un bofetón a la 4T, que de rebote, puede abortar el proyecto de Dos Bocas...chequen lo que sobre el tema, nos comenta el Templo Mayor de Reforma: “SIN NECESIDAD de frotar la lámpara, a Rocío Nahle se le apareció el genio de los árabes. Y es que tanto se aferró México a no recortar su producción petrolera como el resto de los países, que ahora Arabia Saudita está haciendo que Pemex se ahogue en su propio crudo. YA SE SABE que no cayó nada bien al ministro árabe de Energía, que pa’ colmo es un príncipe de aquel reino, la negativa mexicana a bajar su producción en un 23% como se acordó en la cumbre de la OPEP Plus. Nahle ha defendido como un triunfo de la soberanía que Pemex sólo redujera un 6%. ESO EXPLICA que los buquetanques árabes ya empezaron a inundar el mercado asiático, tradicional comprador del petróleo mexicano. Y ahora van a desplazar a México como proveedor de Estados Unidos, al incrementar sus exportaciones de 350 mil a 600 mil barriles ¡diarios! ES DECIR, sí o sí, Pemex tendrá que detener su producción y en mucho más que el 20%. De entrada, porque no tiene dónde vender y, segundo, porque el precio está no por los suelos, sino en el subsuelo. Y eso significa que por cada barril producido se pierde dinero. ¿Querrá otro aplauso la secretaria de Energía? Es pregunta”
