Cada día que pasa, al presidente López Obrador se le va cayendo la máscara a pedazos, la mentada cuarta transformación es una farsa, las cosas son como siempre han sido, para los que detentan el poder impunidad, para el resto la ley a secas cuando estorban políticamente, sino, se la pueden llevar tranquila como Ovidio Guzmán…chequen lo que nos comenta el Templo Mayor de Reforma: “EL USO de la PGR como garrote para darles descontón a los adversarios políticos en vísperas de elecciones fue una práctica socorrida en los sexenios de Vicente Fox y Enrique Peña Nieto. EN EL 2005, el hombre de las botas utilizó a esa dependencia para intentar sacar de la contienda del 2006 al entonces jefe de Gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, y un año después, poco antes de la elección de gobernador en Jalisco, se filtró una pseudo investigación por delincuencia organizada en contra del candidato del PRI, Arturo Zamora. HACE apenas tres años, en plena campaña presidencial, la PGR de Enrique Peña Nieto le aventó toda la carrocería a Ricardo Anaya, que estaba en segundo lugar de las encuestas para la Presidencia, y tras las elecciones, una vez contados los votos y sellados los pactos de impunidad, le dijeron al panista: usted disculpe, no encontramos delito que perseguir. Y AHORA que la Fiscalía quesque independiente de Alejandro Gertz Manero le está haciendo a López Obrador el mismo trabajo político que hicieron sus antecesores, muchos recuerdan la frase tan reiterada en las mañaneras de: “no somos iguales”, y vaya que tiene razón… ¡son peores! AL MENOS los dos presidentes emanados del PAN y el PRI que usaron a la justicia para perseguir a sus adversarios electorales no se creían moralmente superiores”
