Napito no se salva de la extradición aunque tome puro Canada Dry
15/VIII/14.- el caso del “líder” minero, Napoleón Gómez Urrutia, es otra de las situaciones que nos demuestran que por más reformas estructurales que se hagan, mientras no se aplique la justicia y prolifere la impunidad, no vamos a dejar de ser un país subdesarrollado (agréguenle el caso de Romero Deschamps, del ferrocarrilero Víctor Flores, de todos los lideres estatales del SNTE, de los ex gobernadores y un montón más), además de lo anterior, hay que destacar la hipocresía de las autoridades canadienses, que al ciudadano de a pie le exigen visa para entrar a su país (lo criminalizan, ate la posibilidad de que se quiera quedar a vivir allá de ilegal) y a los delincuentes probados, hasta la ciudadanía les otorgan, poderoso caballero es don dinero…pero mejor chequen, este fragmento del Templo Mayor de Reforma, que desmiente la idea lanzada por los abogados de Napito, en el sentido de que como ya es “canadiense”, no lo pueden retachar a México: “Y ES QUE si bien el Tratado de Extradición México-Canadá establece que ninguno de los dos países estará obligado a extraditar a sus connacionales, también es muy claro en el sentido de que “la nacionalidad será determinada en la fecha del delito respecto del cual se solicita la extradición”. Y COMO los cargos que se le imputan a Napito vienen de 2005, su nueva nacionalidad es completamente irrelevante para fines de una eventual extradición en cumplimiento de la orden de aprehensión en su contra por un fraude de 55 millones de dólares. DADO QUE el delito que se le imputa está catalogado como grave, se ve difícil que a Gómez Urrutia lo salve el ser paisano de Justin Bieber”
