En marzo de 2020 dio inicio el gran confinamiento ante la pandemia de COVID19, la mayoría pensó que se trataba de una exageración, no obstante, cuando fueron aumentando los decesos por el coronavirus y llegando a gente de nuestro entorno cercano la percepción cambió, no se trataba de un ‘invento de los gobiernos’, si no de una enfermedad desconocida, sobre todo en sus alcances y secuelas…cabe destacar que el gobierno de Cuitláhuac García, nunca fue solidario con las y los veracruzanos, a diferencia de otras entidades, en Veracruz no se practicaron pruebas masivas gratuitas, para que la ciudadanía acudiera a comprobar si tenia o no el mal, de tal suerte, que cientos de miles de personas no pudieron acceder a un test al no contar con recursos económicos para realizársela, Cuitláhuac prefirió restaurar estadios de beisbol para quedar bien con el patrón, que gastar en la salud de los gobernados…hoy finalizando el año de 2021, la emergencia no termina, por lo tanto, debemos seguir cuidándonos y buscar las vacunas como un mecanismo adicional de protección…la variante ómicron viene con mucha fuerza, no bajemos la guardia.
