La salud del presidente López Obrador no es buena, sin embargo, el asunto es manejado como un secreto de Estado…en este contexto, los periodistas indagan para buscar respuestas ante tanto sigilo, así pues, Salvador García Soto, obtuvo información que nos indica que el tabasqueño habría sufrido una crisis severa de salud, chequen, lo comenta en su columna Serpientes y Escaleras de este lunes: “Y es que fuentes médicas y militares, que han estado cerca del estado de salud y de la condición cardiaca del presidente, aseguran a esta columna que el episodio del pasado 21 de enero, cuando fue internado de emergencia no fue para nada un “chequeo de rutina” como mentirosamente se dijo desde la Presidencia, ni el cateterismo que le realizaron fue totalmente inocuo, como afirmó el secretario de Gobernación. El presidente ya había venido presentando antes de ese día subidas fuertes de presión y malestares relacionados con su condición cardiaca que en varias ocasiones lo hicieron sentirse mal y provocaron alarmas en sus médicos. Ese viernes, mientras estaba en su despacho, el presidente se desvaneció en su escritorio y eso provocó el traslado al Hospital Central militar, donde los cardiólogos del Ejército lo recibieron con un diagnóstico de infarto, lo que provocó que lo programaran de inmediato para un cateterismo de emergencia. En el cateterismo se encontró una arteria afectada y se tomó la decisión de colocarle a López Obrador un segundo stent o anillo, que se sumó al que ya tenía. Esa versión que corroboran al menos dos médicos vinculados al caso, tiene mucho más sentido con la que difundió”
