No cabe duda, cuando el tramposo es agarrado en la maniobra, en lugar de admitirlo, todavía pretende seguir engañando…es el caso de la ‘ministra’ Yasmín Esquivel, que encima de que las evidencias la condenan, sale con una serie de pretextos que además de todo, son francamente infantiles…
cuestión de checar lo que nos cuenta el Templo Mayor de Reforma, para comprobarlo: “LA EXPLICACIÓN de Yasmín Esquivel Mossa sobre el plagio de su tesis suena creíble, siempre y cuando se hagan a un lado las reglas de la lógica, el tiempo, el espacio y el Derecho. PORQUE si como estudiante empezó a escribir la tesis en 1985 y dice que se la copiaron, ¿Cómo le hizo Édgar Ulises Báez para fusilarse no sólo lo que ya estaba escrito, sino también lo que faltaba por escribir? Algún don de clarividencia debe haber tenido el muchacho, pues le robó a Esquivel Mossa lo que ella ya había tecleado, pero también, palabra por palabra, lo que iba a escribir en el siguiente año. Y hasta se dio el lujo de agregarle un capítulo e incluir entrevistas de campo. ¿SUENA CONFUSO? Espérense, se pone mejor: ambos tenían en la UNAM la misma asesora de tesis y, en cierto punto, estuvieron trabajando con ella al mismo tiempo, pero la maestra Martha Rodríguez Ortiz no se dio cuenta del embuste. ADEMÁS todo estudiante de Leyes sabe que primero en tiempo, primero en derecho. Es decir, Esquivel Mossa puede haber empezado a escribir su tesis desde el kínder, pero quien la publicó primero fue Báez... por lo que las subsecuentes son copias. Pese a eso, la ministra dice que a ella le copiaron la tarea. En la ciencia la explicación más sencilla suele ser la más acertada. En la 4T las cosas son muy distintas”
