Muchos conocedores del asunto lo han señalado: en su afán de enjuiciar al Ejército, Alejandro Encinas, torció las investigaciones del caso Ayotzinapa, al grado de darle más peso a las declaraciones de los integrantes del crimen organizado, detenidos por haber participado en la desaparición de los estudiantes normalistas, que a las versiones de las autoridades encargadas de integrar la averiguación original…obvio, los militares no se iban a quedar de brazos cruzados y contratacaron judicialmente, ahora, alguien tendrá que asumir las consecuencias…chequen lo que sobre el caso comenta, el informado periodista, Darío Celis, en su columna ‘La Quinta Transformación’: “EL LUNES REVELAMOS aquí la comparecencia de Alejandro Encinas Rodríguez ante el Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales de Toluca, dentro de la causa penal 15/2022. Es la primera vez que la defensa de los militares acusados de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa lo sienta para declarar como testigo de este caso, que ya no resolvió Andrés Manuel López Obrador. A juzgar por quienes estuvieron presentes en la diligencia, el que fuera subsecretario de Gobernación, que por órdenes del Presidente se le encomendó desenmarañar el expediente, lucía nervioso y molesto. Esa irritabilidad la expresó en un artículo de su autoría que publicó un día después en un periódico nacional, en el que se victimiza y busca polemizar en la opinión pública vinculando a las Fuerzas Armadas. En su amplio texto, el ahora asesor externo de la próxima Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, acusa que la jurisdicción militar excede sus facultades y alcances en el caso Ayotzinapa. Tan preocupado está Encinas de que se haya hecho pública su declaración, que optó por mandar un mensaje al inquilino de Palacio Nacional. Y no era para menos: AMLO está que trina con él. Ni lo recibe ni le toma llamadas: haber declarado en un proceso judicial que fue AMLO quien le dio la instrucción directa de violar el debido proceso y la presunción de inocencia del personal militar, pone al tabasqueño en la línea de fuego judicial. Encinas optó por desmarcarse de la decisión y cargar toda la responsabilidad al Presidente, o, como quien dice, no estuvo dispuesto a cargar solo él la responsabilidad legal, política y social. El político intenta instalar en la conciencia colectiva que es el Ejército el que está detrás de las desapariciones, magnificando el papel de los defensores de oficio y su supuesta personalidad castrense. Lo que no dijo Encinas es que en su declaración que rindió hace exactamente una semana evitó dar respuesta puntual a las preguntas, también precisas, de la defensa, esgrimiendo que todo ya estaba asentado en los informes que en su momento presentó. Tanto en su comparecencia, primero, como en su artículo, después, cuestiona que lo sentaran en el banquillo de los acusados, afirmando que se trató de una estrategia para exhibirlo y manchar su imagen pública. Al final, intenta salvar el pellejo ante la acusación de la Fiscalía General de la República de Alejandro Gertz Manero de falsear evidencia y violar la presunción de inocencia y debido proceso, aunque se lleve a AMLO”
