Por más que las autoridades (de los tres niveles de gobierno), ofrezcan ‘blindar’ los procesos electorales contra la violencia política, el fenómeno se incrementa en forma notoria, lo que al final del día, desalienta la participación ciudadana…aunque el problema ocurre en todo el país, en Veracruz hay mayor incidencia del mismo…chequen el dato, lo reporta Sofía García en ‘República H’, su colaboración para “El Heraldo de México”: “De acuerdo con información confirmada por mi compañero corresponsal Juan David Castilla, desde noviembre, la lista de víctimas ha crecido sin pausa. El 9 de diciembre ejecutaron al diputado federal del Partido Verde, Benito Aguas Atlahua, en Zongolica. El 3 de enero desapareció Carlos Antonio Salinas Guerrero, comisionado de Movimiento Ciudadano en Naranjos Amatlán. Para el 8 de enero ya contaban con otro muerto: Manuel Andrei Gamboa Soto, director de Gobernación de Camerino Z. Mendoza. Apenas el 7 de febrero, Carlos Ransés Neri Rodríguez, secretario del Ayuntamiento de Paso del Macho y precandidato del PVEM, fue encontrado sin vida junto a su hermano, Juan Daniel. Un par de días después, el aspirante de Morena a la alcaldía de Cotaxtla, Vicente Domínguez Aparicio, fue levantado en plena vía pública. Y esta semana, Carlos Zoquitecatl, sobrino de la presidenta del DIF de Tehuipango, fue asesinado de un tiro en la cabeza (…) La violencia política en Veracruz no es un fenómeno aislado. Su impacto coincide con las cifras de Data Cívica y México Evalúa en el informe Votar entre balas, donde documentan al menos 40 casos de violencia electoral en la entidad durante 2024"
