Chepo, en pos de perfecto debut

Chepo, en pos de perfecto debut
José Manuel de la Torre, técnico de la selección mexicana, esconde su primera alineación, aunque en los ensayos previos dejó ver que no inventará

ATLANTA.- Las rigurosas medidas de seguridad que caracterizan al Georgia Dome ayudan a edificar el búnker perfecto para la última práctica de la Selección Mexicana antes del debut de José Manuel de la Torre contra el combinado de Bosnia-Herzegovina.

El Chepo sólo permite observar el último cuarto de hora, cuando los futbolistas llevan a cabo rutinas de relajación. Nada de táctica, esconde su primera alineación, aunque en los ensayos previos dejó ver que no inventará.

Con el cobijo de la funcional casa de los Halcones Negros de Atlanta, conjunto de la Conferencia Nacional en la NFL, el Tricolor ajusta detalles de cara a un encuentro que debe ser perfecto. Los errores están prohibidos durante la presentación en sociedad de su nuevo director técnico.

José de Jesús Corona se perfila como el meta titular. La zaga estaría conformada por Iván Guti Estrada, Francisco Javier Rodríguez, Héctor Moreno y Carlos Salcido.

Gerardo Torrado será uno de los escudos, además de portar el gafete de capitán. El otro sitio es disputado por Israel Castro y Luis Pérez. El jugador de los Pumas lleva ventaja. Pablo Barrera estará en una de las bandas; la otra sería de Giovani dos Santos, aunque existe la posibilidad de que el futbolista del Racing de Santander acompañe a Javier Hernández en la delantera y deje el sector izquierdo a Néstor Calderón.

Si el campeón del mundo Sub-17 juega como volante, Aldo de Nigris será la pareja del Chicharito.

"Desde el inicio estoy ilusionado, y no nada más por estar en Selección", aclara el estratega tricolor. "Desde que era futbolista tenía la ilusión de estar en este ámbito, es bastante agradable".

Se le nota en la cara. El rostro de piedra que suele caracterizarlo muta en una fulgurante sonrisa. Anhela tener una presentación inmaculada, por lo que no escatima en algo. Si es necesario aislar a su equipo en las horas previas, lo hace.

El impresionante coloso de los Halcones es su único testigo. Antes de abandonarlo, lo vuelve a mirar detenidamente. Sus ojos delatan ilusión.

Todo está listo, es cuestión de que los hombres en los que ha confiado ciegamente no le fallen. Nota Completa