1. Proponer acciones pertinentes e innovadoras, es lo que está caracterizando a la administración del presidente Enrique Peña Nieto. El gobierno federal se moderniza en materia de gestión pública, con el diseño de programas propios y alentando la participación de los interesados de cada sector. De esta forma, se espera que el impacto de las reformas que se promueven, transformen a nuestro país en una de las economías emergentes más exitosas del mundo. 2. Ejemplo de lo anterior fue la instalación del Comité Nacional para la Productividad en el que participan servidores públicos, representantes de los sectores empresarial y laboral, así como distinguidos miembros de la academia.
3. Este instrumento de consulta orientará en la materia al gobierno federal y será un importante interlocutor con los sectores económicos del país, a efecto de integrar el diagnóstico que cada uno de ellos hace respecto a sus necesidades de mejora productiva.
4. El objetivo inmediato es promover una consulta para presentar, el próximo 30 de agosto, el Programa Especial para la Democratización de la Productividad, que será el primero de su tipo y permitirá iniciar un proyecto destinado a fortalecer la generación de empleos e impulsar el motor de la economía.
5. Democratizar la productividad es un término acertado, porque implica reconocer que son el capital y el trabajo los que generan la riqueza en un país, y que alcanzarla implica la participación de todos. Los empresarios se benefician mejorando la productividad de su capital, es decir, manteniendo stocks de inversión que hagan productivas sus empresas; los trabajadores, mejorando sus competencias a partir del desarrollo de sus habilidades, destrezas y capacidades; y el sector académico, impulsando la formación de nuevos cuadros bien preparados y manteniendo programas de estudio de alto nivel, encuadrados en las necesidades nacionales.
6. El trabajo para lograr la democratización de la productividad recae sobre dos secretarios que han demostrado alta capacidad de trabajo en sus anteriores responsabilidades y preparación para el que actualmente desempeñan. Es el caso de Luis Videgaray Caso en Hacienda y Crédito Público, y Alfonso Navarrete Prida en Trabajo y Previsión Social.
7. Mover los recursos a donde sean más productivos, como primer eje de acción, implicará sacar adelante la reforma al sistema financiero, vigilar la pertinencia de la obra pública para que tenga el mayor impacto social y económico, así como reducir el alto grado de informalidad de la economía mexicana en la que están ubicados tres de cada cinco empleos.
8. Fortalecer el ambiente de negocios, como segundo eje de trabajo, significará mejorar el sistema de relaciones empresa-trabajo, y afianzar la alianza entre sindicatos, empresarios e inversionistas.
9. El tercer eje se centra en elevar la productividad mejorando las capacidades de los trabajadores e incentivando el uso de nuevas tecnologías en las empresas. El desarrollo de la ciencia y la tecnología será fundamental para mejorar la capacitación laboral, por lo que el programa se acompaña de estrategias de defensa a favor de los trabajadores.
Cerrar la brecha productiva laboral en el país, cuarto eje del programa, buscará impulsar más a la región sur-sureste del país, para convertirla en foco de atracción de inversiones. En este punto, el proyecto multimodal del canal transístmico Coatzacoalcos-Salina Cruz será fundamental.
10. Hoy, más que nunca, la política laboral e industrial de nuestro país está ligada a los objetivos de crecimiento y desarrollo interno. Democratizar la productividad, término que empata muy bien con la administración del presidente Peña Nieto, está llamado a ser un concepto universal en el mundo de los negocios y la economía.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
www.fidelherrera.blogspot.com
www.nuevanacion.org
Twitter: @FidelHerrera
