1. La reforma migratoria presentada en el Congreso de Estados Unidos por ocho congresistas de los partidos Republicano y Demócrata, entre los que destaca el impulso y cabildeo que realiza el senador y activista de origen cubano Marco Rubio —militante del Republicano— para lograr su aprobación, abrió un camino de esperanza a millones de migrantes indocumentados que residen en ese país. 2. Once millones de personas trabajan en la economía estadounidense sin los documentos que acrediten su estancia legal en ese país, de ellas seis millones son mexicanos. De ahí la importancia de esta reforma migratoria para nuestro país, que está obligado a ser garante de la seguridad y los derechos humanos de sus connacionales que han migrado al norte en búsqueda de mejores condiciones de vida.
3. La reforma propone que el migrante compruebe diez años de residencia en Estados Unidos, así como haber mantenido un comportamiento apegado a sus leyes. Los niños que migraron con sus padres podrían regularizar su estancia demostrando cinco años de residencia, el dominio del idioma inglés y el pago de una multa.
4. Sin embargo, algunos analistas políticos se preguntan si la propuesta bipartidista tendrá viabilidad ante los candados que necesariamente establecerá el Congreso para evitar que la reforma se convierta en una carta de regularización general, y se presente una ola incontrolable de inmigrantes de todo el mundo.
5. El senador republicano Charles Grassley ha solicitado a sus colegas demócratas no apresurar los tiempos y propone un análisis que detecte posibles debilidades y contemple escenarios como el que se presentó en días pasados en la ciudad de Boston. El argumento es sin duda sensible antes los ojos de una sociedad que aún tiene fresca en la memoria los acontecimientos terroristas de 2001.
6. Sin embargo, no todos los argumentos coinciden con la visión del senador Grassley. En la primera audiencia de la reforma, el senador demócrata Chuck Schumer, atinadamente destacó que al tener conocimiento de quien ingresa a Estados Unidos de manera legal y vive en ese país con una residencia regularizada, les permitirá mantener un mayor control sobre la migración.
7. En el marco del debate que se desarrolla en nuestro país vecino, la presentación de la reforma migratoria ha creado una excelente atmósfera previa a que Barack Obama pise tierras mexicanas. Sin duda, el tema migratorio que se debate en el Senado estadounidense, y que Obama ha respaldado, será parte de los asuntos centrales que ambos mandatarios aborden.
8. Para México el tema migratorio es una prioridad y si bien la relación bilateral es mucho más que eso, el presidente Enrique Peña Nieto seguramente aprovechará la coyuntura favorable que se presenta sobre el tema, porque nuestros compatriotas merecen un mejor trato y oportunidades para regularizar su calidad migratoria.
9. Este proyecto de reforma representa un gran avance, pero aún falta mucho más. Para México y también para Estados Unidos un acuerdo de movilidad de la mano de obra en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, al estilo de la Unión Europea, sería ideal para fortalecer los lazos económicos entre ambos países, tema que tendrá que ser considerado en el mediano plazo.
10. La reforma migratoria estadounidense avanza y todo indica que será una realidad en beneficio de millones de seres humanos, quienes con su esfuerzo y trabajo buscan alcanzar una mejor calidad de vida y contribuir al crecimiento de la primera potencia económica del mundo.
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