Los sentimientos de una nueva nación / Fidel Herrera Beltrán
1. A un año y cinco meses de que se renueve el Poder Ejecutivo federal, el Partido Revolucionario Institucional se prepara para reconquistar la confianza ciudadana y regresar las ideas, la política y la visión de estado a las oficinas de Los Pinos. Los resultados electorales alcanzados en el 2010, sugieren un escenario donde el PRI luce como la fuerza política más competitiva del país. A 82 años de su fundación, el Revolucionario Institucional se muestra fortalecido, con una presencia viva y vibrante en cada uno de los 2,456 municipios de México.
2. El aniversario de nuestro Partido es una ocasión propicia para reafirmar nuestra vocación con la democracia y la justicia social. Para recordarle a la militancia la importancia de mantener cercanía con las demandas ciudadanas y transformarlas en propuestas legislativas incluyentes y de beneficio social. De combatir diversos rasgos de la visión neoliberal gobiernista, que piensa que el reparto de la riqueza nacional inicia con los que más tienen.
La esencia del priismo es la democracia social que reivindica la necesidad de defender lo diverso y las causas sociales, de construir acuerdos mayoritarios para alcanzar un estado de derecho y mayor bienestar para los mexicanos. Es el origen de líderes, pensadores y políticos liberales. El Revolucionario Institucional es un referente para el mundo en tanto que conservó el poder durante 70 años por su función social, su contribución a la política y al estado democrático.
Y como diría Don Jesús Reyes Heroles, “nuestra tarea fundamental es la actividad ideológica”.
3. Desde el PRI, reconocemos la necesidad de hacer del diagnóstico, la planeación y la definición de metas, un sistema de verificación permanente que permita evaluar lo hecho, lo que falta por hacer y la dinámica a instrumentar para insertar a México en las corrientes mundiales de comercio, desarrollo y bienestar que hoy anima a economías emergentes como China, India e incluso Brasil.
4. En nuestro aniversario, también me sumo al enorme reconocimiento nacional que los priistas compartimos respecto a la gestión de Beatriz Paredes Rangel, al frente de nuestro partido junto con el senador Jesús Murillo Karam, Secretario General. Su mayor aportación ha sido convertir al Partido en una opción real, ciudadana y actuante, condición indispensable para una competencia pluralista y democrática.
5. El legado de la licenciada Beatriz Paredes Rangel va más allá de las numerosas victorias electorales que se alcanzaron bajo su liderazgo, ya que deja una esperanza para los mexicanos. Su éxito se mide en el hecho incontrovertible de que hoy el PRI se reconozca como el partido político más fuerte de México. Y es que Beatriz deja un partido con 184 diputados de mayoría y 53 plurinominales en la Cámara baja, es decir un crecimiento del 128%, que junto a las innumerables presidencias municipales ganadas y las 19 gubernaturas, hacen que nuestro partido gobierne al 60% de los mexicanos.
6. Tal ha sido su impacto político, que los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática, han hecho a un lado diferencias ideológicas y profundos agravios que se profirieron tras la elección presidencial del 2006, para conformar alianzas aberrantes que no hacen otra cosa que comprobar el profundo pragmatismo que los inspira.
Mucho ayudaría al país que ese mismo ánimo aliancista lo ejercieran en el Congreso de la Unión y en las legislaturas estatales, y no solamente en las urnas, donde lo único que demuestran es la ambición que tienen por ocupar puestos públicos.
7. Por ello, no tengo duda que lo que ocurre en los otros partidos, hacen incluso más grande el reconocimiento que los priistas de México rendimos a Beatriz Paredes en la conclusión de su encargo.
Su fortaleza y congruencia marca una enorme diferencia en el escenario nacional y entre los actores políticos de México. Pues a partir de la transición partidista en el 2000, el PRI se ha mantenido en una renovación constante. La oposición forma parte de la realidad republicana y ahora la renovación del partido está sostenida en el principio básico de gobernar mejor.
8. Del mismo modo, celebro la llegada del profesor Humberto Moreira Valdés, ex gobernador del Estado de Coahuila, quien arriba a la Presidencia del PRI con la encomienda de conformar un frente amplio, que consolide la alianza nacional priista; permita la capacitación de cuadros y preparen al partido para conquistar el voto ciudadano en las elecciones venideras.
Los sentimientos de una nueva nación reconocen el liderazgo de nuestro próximo Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. De igual manera le hago llegar una felicitación a la diputada Cristina Díaz, próxima Secretaria General del CEN del partido.
El reto del PRI, con Moreira al frente, hombre de palabra directa y combativo, es lograr los consensos internos para impulsar a un candidato de unidad, que busque acuerdos y genere un trabajo incluyente en todo el territorio nacional.
9. Así, el valor del Partido Revolucionario Institucional, radica en el aporte que realizará a los mexicanos con un nuevo Proyecto de Nación que consolide la democracia tras 10 años de malas políticas; retome con firmeza la negociación de las reformas necesarias para innovar y modernizar el Estado y reafirme su papel como enlace real entre sociedad y gobierno.
10. En esta nueva etapa del priismo no olvidemos que hay un México esperanzado en lograr un mejor futuro, como lo indican 9 millones de nuevos electores que votarán en 2012 por una nueva nación con rumbo, y la ruta para pasar de la esperanza a la realidad, sin duda, la tiene el PRI.
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