
José Vilchis Guerrero
(Cuarta y última parte)
CIUDAD DE MÉXICO, 12 de agosto (Al momento).-En la Tepalcatepec, Michoacán aplicaron la misma estrategia que en la Meseta Tarasca: “simplemente nos armamos y echamos de nuestra vida a los pistoleros de Los Caballeros Templarios y de los demás cárteles. Nosotros no somos militares, ni policías, ni mandamos a ningún ciudadano a capacitarse a Nueva York con la excelente policía de allá, como hicieron en el Distrito Federal, donde por tres años fueron capacitados los policías para combatir al crimen organizado. Creo que desde entonces aumentó la delincuencia”.
De esta forma se expresó José Manuel Mireles Valverde, quien dio a conocer la otra versión de los grupos civiles armados frente a la impotencia de las autoridades municipales, estatales y federales para combatir al crimen organizado en Tierra Caliente, donde en varios municipios se han armado para combatir a los sicarios de todos los cárteles a los que se niegan a combatir las fuerzas federales.
“Les he preguntado a los militares que vienen a Tepalcatepec por qué no detienen a los pistoleros del grupo armado Caballeros Templarios y me han dicho que ellos no vinieron a eso; que los mandaron a desarmar al pueblo que se está defendiendo de esos delincuentes que atacan a los ciudadanos de esta región desde hace doce años”.
Uno de los policías comunitarios de Nahuatzen y otros de la Meseta Purépecha dijeron un día: “Si nosotros queremos defendernos de la delincuencia organizada, tenemos que hacerlo nosotros mismos, porque no lo van a hacer ni las policías ni el Ejército. Nosotros no mandamos a ningún indígena a prepararse en tácticas contra la delincuencia; simplemente nos armamos y los sacamos de Tepalcatepec, Buenavista y La Ruana. No tenemos tácticas ni somos militares ni guerrilleros. Simplemente nos fijamos en lo que hicieron los purépechas, nos armamos y dijimos: si ellos pudieron ¿nosotros por qué no?”.
¿Cuántos años duraron los policías del DF en capacitación por entrenadores de Nueva York? se preguntó. “Fueron tres años que el gobierno del DF pagó a esos capacitadores y en lugar de haber disminuido, aumentó la delincuencia. Aquí se han hecho cientos de operativos y nunca se han llevado a los delincuentes, que siguen medrando en Tierra Caliente”.
-Nosotros no vamos a permitir que regresen los sicarios. Nunca lo vamos a permitir. Si nos dan una hora, juntamos tres mil hombres armados para combatir a estos pistoleros. Todos tenemos las armas a la mano, no a la vista. El campamento de operaciones conjuntas aquí está, a dos kilómetros. Yo voy a supervisar los puntos de vigilancia. Yo los superviso. El Ejército vigila cuatro puntos principales en Puerto de las Cruces, del municipio de Coalcomán, en Pinolapa, en las Juntas del Terrenate y en la Guadalupe.
“Ellos (los militares) querían que toda la gente se fuera a descansar, pero eso no es posible, porque ellos no conocen a los que entran y salen de Tepalcatepec y nosotros sí. Porque durante dos años estuvieron jodiendo a nuestras familias. Todavía no tenía 8 días de montado este teatro, que no es operativo, y ya teníamos a un ejecutado, al que quemaron. Ellos no han combatido a ningún cártel, a ningún pistolero, ellos vienen a desarmar a los ciudadanos que nos estamos defendiendo de los delincuentes.
-Su presencia (la del Ejército) es obsoleta, no cumplen la función para la que ellos fueron enviados. Si su función era desarmarnos, están perdiendo su tiempo. Nosotros les hemos indicado dónde están los pistoleros, pero no han detenido a nadie; sus órdenes son las de estar aquí sin combatir a nadie; tres veces al día estos delincuentes buscan regresar a estos municipios, por diferentes vías, por entre diversos caminos, pero ya tenemos vigilancia en cada barranca, en cada camino. Cuando salen, ya están vigilados y abandonan camionetas y armas.
AM.MX/jvg/arm
