
CIUDAD DE MÉXICO, 16 de mayo (Quadratín México).- La falta de conocimientos en finanzas personales, una organización deficiente en los gastos y tener un crédito que rebasa la capacidad propia de pago, son algunas de las causas del porqué de la gran cantidad de deudores que forman parte de la cartera vencida de los bancos y por ende, de la lista negra del Buró de Crédito.
Tener deudas personales, ya sea, a través de una tarjeta bancaria, departamental o directamente con el banco, trae consigo dolores de cabeza que llevan al deudor a la desesperación al ver que los intereses crecen y por consecuencia, su deuda se va haciendo impagable.
Un compromiso que al principio era manejable, posteriormente se convierte en un gran problema que crece rápidamente al no poder hacer frente a los pagos, y además, a las amenazas de los despachos de cobranzas que en su afán de cobrar a como dé lugar el monto de la deuda, emprenden una cruzada de hostigamiento que lleva al deudor a una situación de crisis extrema, pues muchas veces el programa de reestructura que le ofrecen también rebaza las posibilidades de pago.
Es en ese momento cuando la deuda se hace impagable y la pesadilla del deudor se hace insostenible, ya que el despacho de cobranza lo busca hasta por debajo de las piedras y recurre a los amigos y a los familiares del moroso para ejercer presión a través de ellos.
Ante esa situación de angustia para los deudores, es como surgen las reparadoras de crédito, aliadas financieras dedicadas al asesoramiento de los insolventes con problemas en la negociación del pago del crédito y financiamientos atrasados.
Las reparadoras de créditos son un concepto de solución a los procesos de cobranza, “es un intermediario entre el deudor y la institución bancaria” a la que se le debe el financiamiento, explicó Patrick Lassauzet, vocero oficial de Resuelve tu deuda, “la primera y más grande reparadora de crédito que hay en México”.
Entre las principales ventajas que ofrecen estas empresas, son la asesoría legal y financiera; la negociación de la deuda con la institución bancaria; la canalización de las llamadas de los despachos de cobranza; descuentos de aproximadamente 70 por ciento de la deuda; y la reincorporación al sistema financiero, una vez que ha sido sanada la imagen del cliente.
“El primer gran beneficio de Resuelve tu deuda, es la asesoría legal y financiera; segundo, negociamos la deuda por ti con el banco”.
El vocero oficial de la citada reparadora, explicó a Quadratín México, que el primer paso es saber de cuánto es la deuda, pues sólo atienden a personas con más de 35 mil pesos de deuda acumulada en tarjetas de crédito, departamentales, en préstamos vía nómina y personales bancarias.
Luego de una evaluación de los ingresos y gastos de cada cliente, determinan la cifra mensual que el deudor puede ahorrar para ir haciendo el pago y el monto de la deuda vaya bajando.
Posteriormente, la reparadora negociara con los bancos un descuento de la deuda, así como el tiempo para liquidar esta, que en el caso de Resuelve tu deuda es de 24 meses.
Patrick Lassauzet precisó que sus servicios se basan en la negociación con el banco, asesoría legal y financiera al deudor, la canalización de las llamadas de cobranza, descuentos entre un 30 a 70 por ciento de la deuda.
Explicó que una vez que se termina con el programa de reestructuración de la deuda, el deudor es reincorporado al sistema crediticio mediante la tramitación de un crédito de acuerdo con las capacidades de pago, esto si el cliente así lo desea, a fin de que pueda reportar nuevamente en el Buró y comienza hacer un historial crediticio sano.
La reparadora de crédito con cuatro años en el mercado, cuenta con 17 sucursales a nivel nacional, y con aproximadamente 200 empleados.
Por sus servicios cobran el 15 por ciento del descuento obtenido, esto como una forma de motivar a los negociadores para que obtengan un mejor descuento; asimismo por cada 10 mil pesos de deuda, 50 pesos mensuales de comisión.
Respecto a la causa del por qué la cartera vencida es tan grande, señaló que hubo una época en que la asignación de tarjetas de crédito se realizó sin tomar en cuenta la capacidad de pago real de la persona, es decir no estuvo bien ajustado al nivel de ingresos, lo que provocó que con el tiempo no se pudiera hacer frente a los pagos.
“Ya no le alcanza a pagar mes con mes y comienza a pagar mínimos, de repente se da cuenta que sus ingresos ya no son suficientes ni para estos, ni para sus gastos fijos, entonces saca otra tarjeta de crédito y luego otra y así se va sobre endeudando”.
Como el dinero es del banco, empieza a ejercer presión a través de un despacho de cobranza, pues quiere recuperar su dinero. Por un lado está el deudor con su deuda que ya no puede cubrir, que no es que no quiera pagar, sino que ya no puede porque no está recibiendo más ingresos, el ingreso que tiene lo asigna a pagar deudas, los intereses lo mata.
Cuando el deudor ya no sabe qué hacer con su deuda, entonces aquí entra la figura de la reparadora de crédito, se pone en medio, entre el banco, los despachos de cobranza y el deudor, explicó Lassauzet. Nosotros no prestamos dinero, lo que hacemos, dice, es negociar descuentos con el banco o los bancos con los que el cliente tiene la deuda.
Indicó que en cuatro años han atendido a cerca de 20 mil 500 deudores, de los cuales mil 900 clientes ya liquidaron completamente su deuda con un programa diseñado por 24 meses aproximadamente, dependiendo del monto de la deuda y la capacidad de apartado que pueda hacer el deudor.
Advirtió que un crédito es un financiamiento y no para pagar lujos, pues son obligaciones que se adquieren, y lamentó que un gran porcentaje de las personas se endeudan porque usan sus créditos de una forma incorrecta, generalmente para compras impulsivas.
Reiteró que la función de una reparadora de crédito es mediar con los banco para negociar con ellos un descuento y un plan de pago accesible para el deudor y pueda hacer frente al compromiso.
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