Aleph Jiménez, el Austin Powers de #YoSoy132

Aleph Jiménez, el Austin Powers de #YoSoy132

 

 

28/IX/12.- como dijo el clásico: lo sospeche desde un principio.entre cómico y patético se escuchó el vocero de #YoSoy132 en Ensenada, el señor Aleph Jiménez, en la entrevista que le dio ayer viernes a Carmen Aristegui, para ofrecer su versión sobre su misteriosa "desaparición", ya que varios periodistas (y millones de ciudadanos), piensan que fue una tetra publicitaria y eso lo "indigna".

Resulta que en la Noche del Grito acudieron (un grupo de #YoSoy132) a la plaza municipal de Ensenada, a manifestarse "pacíficamente" y en cuanto el alcalde empezó sus arengas, ellos comenzaron sus consignas (super cool). Sin embargo, desde antes ya notaba un ambiente extraño, hombres de camisa polo negra, agentes de gobernación, policías municipales, hombres de "corte" militar con radio, etc., esto sin contar que en la ciudad se había dado una inusitada ola de violencia en los últimos días que había llevado, incluso, al homicidio de un pariente del alcalde. (¿nomás ahí?).

En fin, después de las consignas vino la "represión brutal" y se llevaron a casi una veintena de integrantes del movimiento ante un juez cívico, después de una hora, sin cargo administrativo alguno, se fueron a su casa.

Pero ahí no paró la cosa, comenzaron las "interferencias" en los celulares, llamadas que no eran contestadas, misteriosos carros apostados fuera de las casas de los integrantes del movimiento, hombres que se quedaban mirando fijamente a su casa, sobrevuelo de helicópteros, el perro del vecino que antes le movía la cola le empezó a ladrar, en fin, la fórmula perfecta para apanicar a cualquiera.así las cosas, para no hacerles el cuento largo, Aleph decidió huir y poner a salvo su vida sin consultarlo con sus colegas.

A la pregunta de porqué no aviso mínimo a sus papás (que, desde luego, morían de angustia y reportaron "una desaparición forzada"), contestó (no obviamos decir que todo el tiempo tartamudeo de nervios, típicos cuando no se tiene que decir), que semanas atrás había oído que Poiré había comprado aparatos de espionaje para el Ejército y que en Baja California también los habían adquirido, por lo cual infirió que si avisaba a sus padres, pondría en riesgo su vida, tatatataaaan. No pues si, ni quien le diga que no tiene razón.

Por lo tanto, en acto de arrojo sin igual, decidió sacar el dinero que tenía del cajero (ahí no queda ningún registro, jejeje) y emprender la graciosa huida. Su tirada era salir al extranjero, por ello, estando en Ensenada, en lugar de jalar pa San Diego, que está luego lueguito, en pura zona urbana y carreteras transitadas, se jaló por una zona desierta, decenas de kilómetros al sur y llegó a La Paz.quizá planeaba comprar un kayak con sus últimos ahorros y llegar remando hasta Hawai, no sabemos.

Claro está, que el susodicho no piensa regresar a Ensenada, considera que vida corre riesgo (si lo buscan los Hombres de Negro, el Ejército, los agentes de Gobernación, los municipales, la ministerial y hasta los marines que están en la base de San Diego, tiene razón), por lo tanto ya nos contará cual será su estrategia.

Con la pena, pero después de escucharlo mi estimado Aleph, la única forma en que podemos calificar su lunática versión es con prosaico hashtag: #Nomamar