
Aunque suene a una broma macabra, la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno de Sonora (presidido por el panista Guillermo Padrés), confirmó la entrega al DIF de esa entidad, de 30 “sillas de ruedas” hechizas, que son sillas de plástico (de las que reparten las cerveceras como propaganda y que se quiebran al primer sentón, para equipar comederos que venden sus productos), con un cojín, montadas sobre una base de fierro con ruedas.
De acuerdo al titular del área, Luis Alberto Medina Plascencia (¿les suenan los apellidos?), la entrega de las sillas se justifica porque son aparatos “especiales” para utilizarlos al bañarse (¿y el cojín no acumula el agua? ¿y el fierro no se oxida?)…ni hablar, no cabe duda que con autoridades que tienen justificación para todos sus errores, no se puede llegar muy lejos…lo que en este caso no comprenden los funcionarios del gobierno de Sonora que tomaron esta decisión, es que su acción resultó altamente ofensiva y discriminatoria, habría que preguntarles lo siguiente: en caso de que su señora madre requiriera una silla de ruedas ¿le regalarían una similar a las que entregaron al DIF Sonora?...nos atrevemos a sugerirles a los genios de la SEDESOL del norteño estado, que hay materiales como el aluminio y tapetes especiales para baño, que podrían hacer la vida más digna, de quien necesite de tales atenciones para desplazarse

