Oficiales estadounidenses señalaron ayer que funcionarios mexicanos tuvieron conocimiento del operativo. Mencionaron que incluso agentes mexicanos estuvieron presentes durante los arrestos de 19 presuntos traficantes de armas
Oficiales de procuración de justicia estadounidenses mantuvieron informados a funcionarios mexicanos, a cargo de combatir el contrabando, de la realización de la operación Rápido y furioso, e incluso agentes mexicanos estuvieron presentes durante los arrestos de 19 presuntos traficantes de armas el pasado 25 de enero en Phoenix, Arizona, informó ayer la embajada de Estados Unidos en México.
De inmediato, la Procuraduría General de la República (PGR) respondió que “México no autoriza operaciones encubiertas que atenten contra la seguridad nacional”, y aceptó que “en casos asociados a este operativo, la coordinación sostenida fue para el desahogo de diligencias, sobre detenciones de presuntos traficantes en Estados Unidos y para el acceso a sus interrogatorios”.
Añadió que “el Gobierno de México no ha tenido conocimiento de la existencia de un operativo que incluyera el trasiego o tráfico controlado de armas a territorio mexicano”.
La semana pasada un agente en funciones de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) dio a conocer que como parte de la operación Rápido y furioso la agencia toleró, sin informar al gobierno de México, el ingreso de cerca de 2 mil armas largas a territorio mexicano, y que dicha operación fue fallida dado que no se pudieron recuperar una gran parte de ellas. Nota completa
