
CIUDAD DE MEXICO, 12 de agosto .- La joven Angélica López, bailarina del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), acusada de transportar cocaína en su maleta y que lleva ocho meses recluida, afirmó que al momento de ser detenida, los agentes aduanales del AICM, la esposaron y la tuvieron 6 horas de pie contra la pared para luego trasladarla a la SEIDO.
En entrevista radiofónica con Joaquín López Dóriga, la joven denunció que lleva más de siete meses en la cárcel después de haber sido detenida y no se ha llevado cabo ni una sola audiencia ni proceso.
“Tengo más de siete meses sin pruebas ni acusaciones documentadas en mi contra”, manifestó.
Fue el pasado 31 de diciembre de 2014 cuando a la estudiante del INBA la detuvieron luego de que supuestamente transportaba tres kilos de cocaína en su maleta cuando regresaba en un vuelo de Bogotá, Colombia.
En enero fue trasladada al penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, y de ahí a los tres meses al penal de Santa Martha Acatitla, y el proceso en su contra aún no ha empezado.
Agregó que los agentes del aeropuerto, le mostraron la maleta donde presuntamente transportaba la droga, “sin que yo haya visto como la abren”.
“En Bogotá, Colombia no vi mi maleta, solo cuando la documenté y cuando la volví a ver en México”, refirió la joven.
Angélica manifestó que durante el tiempo que permaneció detenida no tuvo acceso a un abogado, y aunque le dieron autorización para una llamada, esta no la pudo realizar a ningún familiar, entabló comunicación con un amigo para que le avisara a sus padres.
Agregó que fue trasladada en un vuelo comercial de Aeroméxico hasta el penal de Tepic y donde la acusaron de introducir droga al país y que la mantuvieron incomunicada de su familia durante tres meses.
La estudiante del INBA detalló que cuando le dan su auto de formal prisión el nueve de enero de este año, el juez ordenó su traslado a la prisión de Santa Martha, pero en Tepic se lo rechazaban, argumentando que en el Distrito Federal no se podían mezclar presos del fuero federal con los de fuero común.
Pero fue cuando tuvo la visita de su madre cuando recibe la noticia que sería llevada al penal de la Ciudad de México, que tuviera paciencia, pero de no ser así, ella debería llevar todo su proceso en Nayarit.
Dijo que durante su traslado al penal de Santa Martha Acatitla estuvo esposada y vendada de los ojos, sin poder tomar agua.
“Después de estar aislada el primer mes me pasaron a la población del penal donde me volví solo un número, estuve aislada en una celda, nunca me dio el sol en un mes y me pasaban la comida por debajo”, refirió la joven.
Ya en Santa Martha Acatitla, tiene la oportunidad de ver de nueva cuenta a su familia; y como estudiante de baile del INBA, Angélica López dedica su tiempo a seguir practicando.
“En el penal de Santa Martha casi no estoy en la celda, puedo ir a bailar y estoy mucho tiempo en ensayos y desde que estoy en el penal de Santa Martha he podido estar más tranquila porque puedo ver a mi familia”, afirmó
AMN.MX/rr
