
- Teléfonos de normalistas estuvieron activos después del ataque, señalaron
CIUDAD DE MÉXICO, 24 de abril (Al Momento Noticias).- El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) concluyó que no existe evidencia de que los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa hayan sido incinerados en el basurero de Cocula.
“El GIEI concluye que no ha visto una sola evidencia o un hilo de evidencia para cambiar su conclusión del 6 de septiembre de que no se incineraron a los 43 estudiantes en el basurero de Cocula”, aseguró Francisco Cox, integrante del GIEI.
Al presentar el informe final sobre el caso de la desaparición de los 43 normalistas, Cox indicó que el nuevo peritaje realizado en el basurero por el Grupo Colegiado de Expertos en Materia de Fuego “no expone razonamientos científicos que puedan ser contrastados, sino solo afirmaciones, sin explicar el sustento probatorio o científico”.
“No contiene cálculos, no hay referencia al informe, no contiene análisis ni razonamiento científico”, dijo.
Los integrantes del GIEI insistieron en que debe seguirse la línea de investigación del quinto camión y la participación en los hechos de la noche de Iguala de todas las autoridades y policías, incluidas la ministerial, federal, municipales y el Ejército.
“Tenemos la certeza de que hubo una coordinación perfecta entre estas policías y territorios para generar un círculo de control para evitar la salida de los autobuses de Iguala”, señaló la experta colombiana Ángela Buitrago.
Aseguró que hay prueba plena de que los normalistas fueron a boicotear un acto político a Iguala ni que eran miembros del crimen organizado ni estaban infiltrados y que todos eran estudiantes admitidos en la Normal Raúl Isidro Burgos, para lo que tuvieron que presentar una carta de no antecedentes penales.
GIEI desconoce último peritaje de fuego
Francisco Cox señaló que el último estudio de fuego, realizado por el Grupo Colegiado de Expertos en Materia de Fuego en el basurero de Cocula, carece de sustento científico, por lo que no hay evidencias que respalden que los normalistas fueron incinerados ahí.
El grupo de expertos criticó que los expertos en fuego que colaboraron en el peritaje de la PGR citaron, sin detallar la fuente, información de una estación meteorológica cercana a Cocula, según la cual la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 solo hubo llovizna y cita varios estudios que contradicen eso.
Francisco Cox destacó que el peritaje no cumple con los estándares mínimos de un estudio científico y que el estudio de fuego realizado por José Torero resaltan las inconsistencias en las declaraciones de cinco presuntos autores materiales.
“A la pregunta más importante, y que era del ámbito de su competencia, si era posible un fuego de esas dimensiones, no respondieron”, dijo.
Explicó que el documento al que tuvo acceso sobre las declaraciones de los presuntos responsables de la incineración de los normalistas “no expone razonamientos científicos que puedan ser contrastados, sino solo afirmaciones, sin explicar el sustento probatorio o científico”.
El experto reconoció que hay evidencia de que “una quema controlada mayor ocurrió en Cocula”, sin embargo, la duración y las fechas de los incendios “no pudo ser establecida con la evidencia física disponible”.
Sobre los restos óseos encontrados en el basurero, Cox explicó que los restos de 17 personas no pertenecen a ninguno de los normalistas y que el basurero ha sido identificado como un lugar donde se han registrado varios incendios al menos desde 2010.
Los expertos revelaron que el 28 de octubre de 2014, personal de la Procuraduría General de la República (PGR) acudió a la zona aledaña al Río San Juan donde se recolectaron pruebas óseas de las cuales se desconoce su destino ya que la inspección de ese día no quedó registrada en el expediente. Un día después fue que buzos de la Secretaría de Marina hallaron una bolsa con rstos, entre ellos lo del normalista Alex Mora Venancio.
A respecto, el experto Carlos Beristain refirió que lo anterior quedó capturado por fotoperiodistas y señaló que entre la evidencia recolectada el 28 de octubre había huesos, los cuales se desconocen si son de animales o humanos, de los cuales se desconoce su destino.
Explicó que ese mismo día ocurrió confrontación entre los peritos de la PGR y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) por que no se permitió el acceso de estos últimos a la zona cercana al Río San Juan.
“Investigación sobre quinto autobús no debe cerrarse”
Los expertos insistieron que la línea del quinto autobús no fue agotada y no debe ser cerrada, y lamentaron que se no pudiera avanzar en esta línea de investigación, por la falta de apoyo de la PGR para solicitar información a Estados Unidos sobre el narcotráfico que existe entre Iguala-Chicago.
Indicaron que el camión que se revisó como parte de la investigación no corresponde con el que ha sido identificado como el quinto autobús que normalistas de Ayotzinapa tomaron en la terminal de Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014.
“El quinto autobús tiene dos dificultades: no fue el que salió de la estación y hay discrepancias con base al informe a nuestro perito canadiense”, dijo Ángela Buitrago.
Aseguró que el autobús que se les presentó no es el que salió de la central el día de los hechos, por eso no se hizo peritaje de drogas.
“Afirmamos que la línea del quinto bus no está cerrada y no puede cerrarse”, reiteró.
Buitrago destacó que hay elementos para afirmar que alguien, que no son los estudiantes, está mintiendo sobre los detalles de la existencia de esa unidad, pues el conductor de ese autobús les narró a detalle cómo sale con ellos de a Central Camionera, luego la policía los detiene y los agrede, lo que contrasta con la declaración de otro conductor, que no fue identificado, y que se presenta a declarar.
También participaron policías de Huitzuco
La experta Ángela Buitrago aseguró que la noche del 26 de septiembre de 2014 los normalistas no fueron a boicotear un acto político y tampoco “eran ni estaban infiltrados por el crimen organizado”.
Las policías municipales de Iguala y Huitzuco, así como miembros de la Policía Federal y del Ejército, estaban enterados de los hechos de la noche y madruga del 26 y 27 de septiembre de 2014, dijo Buitrago.
Incluso, señaló, el GIEI tiene evidencias de uno de los teléfonos de un normalista que hizo una llamada cerca a la carretera de Huitzuco a Tenango.
El GIEI, tiene la certeza de que esa noche hubo “una coordinación perfecta entre estas policías, entre estos territorios”, comentó.
Señaló que aunque varias de las víctimas de los ataques de esa noche declararon sobre un retén de policías federales, en las declaraciones que rindieron los agentes federales no “existe información sobre ello”.
Narró que varias de las personas que resultaron heridas esa noche, llegaron a las puertas del Batallón 27 de Ejército “contaron lo que sucedió pidiendo ayuda y contestaron ellos ‘nosotros no podemos apoyar porque no es nuestra jurisdicción’.
“Por esa razón empieza el calvario de los padres y Avispones comienzan un drama que debe ser rescatado e investigado como parte de este ataque en contexto”, dijo.
El GIEI reveló que personal militar estuvo presente en varias de las escenas de los hechos violentos y anota que fueron testigos directos de los hechos en varios de los escenarios.
Teléfonos de normalistas estuvieron activos después del ataque
Claudia Paz y Paz, integrante del GIEI, explicó que en el análisis que realizaron a líneas telefónicas, varios de los chips de los celulares de los jóvenes desaparecidos estuvieron activos meses después del ataque.
“El grupo pudo determinar que horas o días después, los chips estuvieron activados en la zonas de Iguala y Cocula. Uno de ellos recibió una llamada desde Huitzuco”, detalló.
Además, dijo que las declaraciones habían solicitado el año pasado sobre los policías implicados en la desaparición de los jóvenes, no se realizaron hasta la segunda semana de este mes.
“No fue sino hasta la segunda semana de abril, a una semana del día de hoy, cuando se desahogaron muchas de las diligencias. Se tomaron 65 declaraciones, muchas de esas las habíamos solicitado desde agosto del año pasado. Desafortunadamente, esta información ya no puede ser analizada e incorporada al informe”, afirmó.
Paz y Paz aseguró que Jorge Aníbal Cruz, uno de los jóvenes, envió un mensaje de texto a su madre entre el 26 y 27 de septiembre de 2014 solicitándole que le pusiera tiempo aire.
“Este teléfono se mantuvo activo meses después y, desafortunadamente, esta línea de investigación no se agotó en su momento. Para nosotros, el grupo tiene la convicción de que esta información contradice la versión de que los estudiantes habrían sido asesinados”, dijo Buitrago.
Tras recibir el informe de manos del Grupo de Expertos, James Cavallaro, presidente de la Comisión Interamericana, exhortó al presidente Enrique Peña Nieto y al resto de las autoridades mexicanas a continuar trabajando en la búsqueda de los 43 normalistas y a atender las recomendaciones del GIEI.
Cavallaro lamentó el que el Gobierno de México haya impedido la renovación del mandato de los expertos pese a que los objetivos planteados entre el Gobierno y la CIDH, la localización de los normalistas, no se alcanzaran. También lamentó el que ninguna autoridad estuviera presente en la presentación del informe, que se realizó en el patio del Claustro de Sor Juana.
AMN.MX/dsc
