Confirman peritos 11 fusilamientos en bodega de Tlatlaya

Confirman peritos 11 fusilamientos en bodega de Tlatlaya

 

CIUDAD DE MÉXICO, 23 de junio.- De las 22 personas que fueron abatidas por elementos del Ejército el 30 de junio de 2014, dentro de una bodega en el municipio mexiquense de Tlatlaya, 11 fueron prácticamente fusiladas, cinco más murieron realizando “maniobras instintivas de defensa” y del resto no se menciona que hubieran disparado contra los militares, revelaron peritajes de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) y de la Procuraduría General de la República (PGR).

De acuerdo con los reportes periciales, de los cuales el periódico La Jornada tiene copia, se confirmarían las versiones de fusilamiento, al asegurar que  algunos militares dispararon a corta distancia a varias de las víctimas y los casquillos de los cartuchos percutidos quedaron a escasos 70 centímetros de los cadáveres.

Los resultados de los peritajes determinaron que las lesiones que provocaron el fallecimiento a las víctimas, cuyos cuerpos fueron marcados con los números 1, 2, 5, 11 y 17, les fueron inferidas ‘‘al momento de realizar maniobras instintivas de defensa’’, sin realizar ninguna otra acción.

Mientras que las víctimas identificadas con los números 3, 8, 9, 10, 12, 15, 16, 18, 19, 20 y 21 prácticamente fueron fusiladas, de acuerdo con los peritajes y fotografías obtenidas el día de los hechos.

De acuerdo con la descripción pericial, las víctimas fueron colocadas en una superficie de consistencia dura y áspera al momento de los disparos. Mientras que los cinco que trataron de defenderse, se cubrieron con manos y piernas de los disparos; el resto fueron blancos de los tiros de los soldados porque no estaban totalmente ocultos.

Estos resultados confirmarían la versión de una de las tres mujeres que sobrevivieron a lo sucedido en la bodega, quien reveló que solo uno de los hombres fue abatido en enfrentamiento y los demás se entregaron, fueron interrogados y luego asesinados.

Además, estos datos difieren de la versión que el día de los hechos difundió la Sedena por medio de un comunicado de prensa, en el cual informaba que personal castrense solo repelió la agresión de personas armadas.

“En estos hechos, resultó herido un soldado y fallecieron 22 presuntos agresores, se aseguraron en el lugar 25 armas largas, 13 armas cortas, una granada de fragmentación, 112 cargadores, así como cartuchos de diversos calibres”, detallaba el comunicado.

Los peritajes también contradicen lo dicho por el procurador mexiquense, Alejandro Jaime Gómez Sánchez, sobre que “en las dirigencias practicadas, no se desprende indicio alguno que haga presuponer o que no haga pensar en la posible ejecución o fusilamiento al que se ha hecho referencia en algunos medios de comunicación’’.

Además, la publicación de La Jornada asegura que las víctimas realizaron 12 disparos y los militares al menos 160 detonaciones, de las cuales 60 impactaron en la zona torácica de los presuntos delincuentes.

Mientras que en la parte externa de la bodega se localizaron 41 cartuchos “de calibre 7.62, de la marca ‘FC’, de latón”, que corresponden a disparos realizados por militares, detallaron los estudios.

Refieren además que de las armas de tres víctimas estaban descargadas; mientras que los militares utilizaron un fusil al que le borraron la matrícula y otra arma de la cual no se precisó el origen.

Lo anterior contradice los señalamientos del procurador mexiquense en cuanto a que ‘‘el intercambio de disparos resultó proporcional’’ entre los militares y las víctimas que fueron señaladas como presuntas integrantes de un grupo delictivo.

Los peritajes también indicaron que la camioneta utilizada por los soldados presentaba 20 impactos y los vehículos de las víctimas se observaban 55 tiros. En las paredes de la bodega se identificaron 48 balazos.

Sin embargo, en todo el área del supuesto enfrentamiento se recogieron 57 cartuchos, 45 con la marca ‘FC’ y 12 con otras leyendas.

AMN.MX/dsc/bhr