Gobierno egipcio impone toque de queda en las áreas afectadas por los disturbios del domingo

Gobierno egipcio impone toque de queda en las áreas afectadas por los disturbios del domingo

 

JERUSALEN, 28 de enero (Quadratín México).- El gobierno de Egipto dio el ejército amplia autoridad para arrestar y detener a civiles, mientras los enfrentamientos continuaron en varias ciudades de ese país. Esos  poderes se concedieron para intentar detener los disturbios de los últimos tres días, que se han cobrado ya 50 vidas y centenares de heridos, coincidiendo con el segundo aniversario de la revolución que derrocó a Hosni Mubarak en 2011.

El estado de emergencia durará 30 días – incluyendo toques de queda diarios – en las ciudades del canal de Suez, Ismailía y Port Said. Sin embargo la nueva Constitución de Egipto, requiere que el Consejo de la Shura (cámara alta del parlamento de Egipto) apruebe la medida dentro de los siete días siguientes a su solicitud. En realidad debería ser la Cámara Baja quien sancione la medida, pero, como no está en deliberaciones, debe conseguirse el acuerdo del Consejo Consultivo de la Shura. En todos los casos, el estado de emergencia sólo debe ser aplicado por un período limitado, que no podrá exceder de seis meses. Sólo se puede extender por un plazo mayor a través de un referéndum popular.

El estado de emergencia en las ciudades del canal entró en vigor a partir del lunes. Pero las grandes protestas siguieron en Port Said y otras ciudades, a pesar de la prohibición de las reuniones públicas. Los manifestantes también marcharon esta tarde del lunes en el horario de Egipto, frente al Parlamento en El Cairo. Varias organizaciones de derechos humanos han condenado la decisión Mursi de aplicar el estado de emergencia.

Como los toques de queda son impuestos en las ciudades desde las  9 de la noche hasta las 6 de la mañana,  los activistas han llamado a marchas diarias que deben comenzar a las 20:00 horas.

Es de notar que bajo el derrocado gobierno de Mubarak, la ley de emergencia de Egipto se prorrogó varias veces cada tres años a lo largo de sus 30 años de gobierno, hasta que  el 31 de mayo de 2012  el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas finalmente levantó la ley que ahora nuevamente se aplica.

La Hermandad Musulmana, en medio de la indignación pública generalizada, ha querido conmemorar el segundo aniversario de la revolución de Egipto mediante la plantación de 500.000 árboles, ayudando a un millón de pacientes de los hospitales y renovando 2.000 escuelas. En cambio, el país parece que se está cayendo a pedazos. El gas lacrimógeno se filtraba a través de las ventanas de los hoteles de lujo que rodean la plaza Tahrir.  Los últimos dos días en Egipto parecían una repetición a cámara lenta de la revolución que derrocó a Hosni Mubarak hace dos años: las marchas, los gases lacrimógenos, los gritos exigiendo la caída del régimen.

Los disturbios han revelado signos preocupantes de un estado que sufre de un vacío de poder y que ha perdido la confianza del pueblo. Dos años de la transición y siete meses de gobierno de la Hermandad Musulmana, no han servido para mejorar la situación del pueblo egipcio que aprendió a expresar su sentir haciéndolo ahora también de forma violenta.

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