
NUEVA YORK, 29 de marzo (Al Momento Noticias).- El informe presentado por la Comisión de Investigación de la ONU sobre Corea del Norte, que describía la situación de falta de libertad y los abusos cometidos por el gobierno contra la población, ha llevado a la ONU a dictar una nueva resolución que agrega presión sobre el régimen de Kim Jong-Un.
La resolución fue aprobada en el Consejo de Derechos Humanos, que las últimas semanas tuvo la oportunidad de ver las pruebas recopiladas por los informadores, así como escuchar testimonios de personas que habían escapado de la barbarie norcoreana.
Entre las recomendaciones aprobadas, se destaca la idea de que el Consejo de Seguridad de la ONU pueda tomar medidas efectivas, así como la posibilidad de que la justicia penal internacional intervenga contra los líderes del régimen.
La resolución “condena en los términos más enérgicos los violaciones de derechos humanos permanentes y sistemáticas, generalizadas y flagrantes” en Corea del Norte, incluyendo la “negación del derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión”.
Se reconoce que “los testimonios e informaciones recibidas ofrecen motivos razonables para creer que se han cometido crímenes contra la humanidad”.
Otra recomendación clave de la resolución incluye la creación de un nuevo mecanismo para continuar con el trabajo de los países de origen de la información y la recopilación de pruebas, así como la renovación del mandato del Relator Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte.
La organización Christian Solidarity Worldwide expresaba por medio del jefe del área de Asia oriental, Benedict Rogers, su “satisfacción” por una resolución “que convoca al Consejo de Seguridad de la ONU a tomar medidas sobre las violaciones de los derechos humanos sin precedentes en Corea del Norte”.
“El cristianismo -recuerda Benedict Rogers -es considerado una amenaza particularmente grave, con el resultado de que los cristianos tienen prohibido practicar su religión. Hacemos un llamamiento a los cristianos y los líderes de la iglesia en todo el mundo, incluyendo al Papa y al arzobispo Francis Welby, a orar y hablar en nombre de las personas que sufren de Corea del Norte, y especialmente en nombre de los cristianos en el país, que están entre los más perseguidos en el mundo”.
La respuesta de Corea del Norte no se ha hecho esperar. El embajador norcoreano en la ONU, Se Se Pyong, respondía a la resolución: “métanse en sus asuntos”. “La cooperación – dijo el diplomático tras escuchar las acusaciones – nunca puede ser compatible con la confrontación”.
AMN.MX/fm
