
ABUYA, NIGERIA, 14 de abril (Al Momento Noticias).- Un total de 71 personas murieron y 124 resultaron heridas en el ataque a una de las principales estaciones de autobuses de Abuya, que el presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, vinculó a la secta islámica radical Boko Haram.
Durante su visita al lugar del atentado, Jonathan aseguró que la amenaza de Boko Haram es “un revés temporal” que la nación va a superar, aunque no aclaró si los integristas son los autores del ataque.
El mandatario emplazó a los nigerianos a ser “conscientes” del peligro que representa este grupo radical, que hasta ahora ha sido muy activo en el norte del país, donde la mayor parte de la población es musulmana.
Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la responsabilidad del ataque.
El número de fallecidos por el estallido de una bomba este lunes podría aumentar debido a la gravedad de las heridas de muchos supervivientes, advirtió el portavoz de la policía nigeriana, Frank Mba, en rueda de prensa.
Los fallecidos y los heridos han sido evacuados del lugar de los hechos, donde trabajadores de las afueras de la capital toman cada día autobuses para ir al centro de la ciudad.
Los heridos han sido trasladados a varios hospitales de la capital nigeriana.
Los bomberos sofocaron el fuego, ya que el estallido dejó 12 autobuses severamente dañados.
El atentado se produce dos semanas después de que una veintena de miembros de la secta islámica murieron en enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad cuando intentaban escapar de un centro de detención en la sede los Servicios de Seguridad Nigerianos en Abuya.
Este mismo grupo causó el domingo al menos 98 muertos en ataques a tres localidades del norte de Nigeria, en el estado de Borno, según fuentes oficiales.
Los ataques del grupo terrorista en el noroeste del país han obligado a 250 mil personas a huir de sus hogares en lo que va de año, periodo en el se registran unos 700 muertos.
Desde 2009, cuando la policía acabó con el líder de Boko Haram, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado más de tres mil muertos.
AMN.MX/bhr
