
ROMA, 10 de mayo- El presidente de Cuba, Raúl Castro, aseguró hoy que el objetivo de su visita al Vaticano fue agradecerle al Papa Francisco su intervención para el mejoramiento de las relaciones con Estados Unidos.
Instantes después de despedirse del Papa, a las afueras del Aula Pablo VI del Vaticano, el mandatario dirigió unas palabras a los periodistas a lo lejos y aseguró su gratitud al pontífice por su mediación.
Francisco estaba ahí mismo, a unos metros de él. Tras ese breve momento fuera de programa, Castro abordó el automóvil que lo condujo fuera del Vaticano, tras su audiencia con Jorge Mario Bergoglio.
Todo empezó poco después de las 09:20 horas locales, cuando el líder católico llegó hasta la Plaza del Hongo. Lo hizo caminando desde su residencia, la poco distante Casa Santa Marta, y acompañado sólo por su mayordomo.
Inmediatamente después se movilizaron hasta ahí el responsable para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Paul Richard Gallagher y el sustituto de la Secretaría de Estado, Giovanni Angelo Becciu.
Con ellos estuvo también Georg Gaenswein, prefecto de la Casa Pontificia, quien recibió a Castro en la puerta. Los diplomáticos saludaron sólo al inicio y después se retiraron.
El presidente de Cuba, Raúl Castro, indicó que está muy “impresionado” de la sabiduría, modestia y virtudes del Papa Francisco, por lo que de seguir así, “regresaré a rezar”, afirmó.
“Si el Papa sigue hablando así, antes o después comenzaré a rezar”, aseguró Castro en rueda de prensa conjunta con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, con quien se reunió este domingo, tras entrevistarse esta mañana con el Papa en el Vaticano.
El mandatario cubano, quien resaltó ser comunista, aunque recordó que estudió en escuelas de jesuitas, dijo que lee siempre todos los discursos del Pontífice y que no se perderá ninguna misa que Francisco pronunciará durante su visita a la isla en septiembre próximo.
Castro también alabó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama impulsor del acercamiento entre La Habana y Washington, al que consideró “un hombre honesto” cuyos “orígenes humildes” le han permitido tener “otra visión”.
Dijo que Cuba ha atravesado momentos difíciles, pero aseguró que su gobierno nunca adoptará “políticas de choque”, que afecten al pueblo.
El presidente cubano también declaró que Washington nunca debió incluir a su país entre las “naciones terroristas” y dijo que posiblemente el próximo día 28, el Senado estadunidense “nos quitará de esta famosa lista”
“Nosotros somos acusados de no respetar los derechos humanos. Pero ¿quienes los respetan en el mundo?”, demandó.
En ese sentido, Castro subrayó que en Cuba la salud y la educación son un derecho y no un negocio y denunció que el tema de los derechos humanos haya sido utilizado por la “mala política” para atacar a Cuba.
“Quien se puede imaginar que la ‘dictadura castrista’, como la califica cierto tipo de prensa, habría tenido el apoyo del pueblo durante todos estos años”, anotó.
Castro también agradeció a Italia por su papel de primer orden en las negociaciones entre La Habana y la Unión Europea (UE), que se prevé concluirán para fin de año.
Al inicio de la rueda de prensa, Renzi resaltó que “muchas cosas están cambiando” y que la historia sigue su curso y “debemos ser protagonistas de esta historia”.
“Hoy somos testigos de que algo importante está sucediendo y agradezco al presidente Castro”, declaró el jefe de gobierno italiano.
“Hoy es tiempo de escribir una página nueva y estoy convencido que juntos podemos hacer mucho. Hemos asumido compromisos. El reto más bello es la construcción de un mundo más justo que combata la pobreza, los desequilibrios y las injusticias”, añadió.
El presidente Castro realizó una breve visita a Italia y El Vaticano, tras participar la víspera en las celebraciones en Rusia por los 70 años de la derrota del nazismo.
AMN.MX/fm
