
Brasileños salen a las calles para protestar en contra de las maniobras de la presidenta Rousseff
BRASILIA, 17 de marzo (Al Momento Noticias).- Minutos después de que el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, asumiera el cargo de ministro de la Presidencia de Gobierno, el juez Itagiba Catta Preta, emitió una medida cautelar que suspende la designación del ex mandatario, resaltando el riesgo de que su asunción descarrile una investigación judicial.
Lula da Silva había asumido esta mañana el cargo en medio de protestas callejeras. Sin embargo, la decisión del juez deja sin efecto su nombramiento, considerado por algunos como una estrategia de la presidenta Dilma Rousseff para protegerlo, en medio de las acusaciones de corrupción en su contra.
“A la luz del riesgo de perjudicar el libre ejercicio del poder judicial (…) concedo la petición de una medida cautelar para suspender la nominación del Sr. Luiz Inácio Lula da Silva”, escribió el juez en su decisión.
Salpicado por sospechas de corrupción, Lula fue juramentado por Rousseff en un acto realizado en el Palacio presidencial de Planalto, que fue cercado por cientos de personas que expresaban su apoyo al Gobierno o su rechazo al ingreso del ex mandatario al gabinete.
A la ceremonia asistieron decenas de parlamentarios de la base oficialista que recibieron a Lula y a Rousseff al grito de “no habrá golpe”, en alusión al trámite con miras a un posible juicio político contra la mandataria, que será retomado este jueves en la Cámara de Diputados.
También estaban presentes legisladores de la oposición, algunos de los cuales gritaban “vergüenza” y se enzarzaron en un breve duelo de coros con el oficialismo.
El nombramiento de Lula como ministro de la Presidencia, el cargo más influyente del Gobierno, ha generado un terremoto político por los problemas que el ex mandatario enfrenta en la Justicia, que se agravaron con la difusión de unas polémicas grabaciones que sugieren que la mandataria está protegiéndolo.
La seguridad en el Palacio de Planalto fue reforzada con decenas de policías y el tránsito de vehículos fue restringido en torno a la Plaza de los Tres Poderes, donde también se sitúan las sedes del Congreso y de la Corte Suprema.
En esa plaza se concentraron manifestantes tanto a favor como en contra del Gobierno, que llegaron a enfrascarse en incidentes que no llegaron a mayores.
Los grupos favorables al Gobierno eran más numerosos y, según cálculos de la Policía Militar, sumaban unas 300 personas, en tanto que los opositores no llegaban al centenar, al menos al inicio de las concentraciones.
Las grabaciones que agravaron la crisis fueron divulgadas este miércoles por el juez Sergio Moro, del sureño estado de Curitiba y responsable de la investigación por corrupción en la petrolera estatal Petrobras, que afecta a decenas de políticos, entre los que está el propio Lula.
Aquí la transcripción completa de la conversación Rousseff-Lula
-Rousseff: Hola.
-Lula: Hola.
-Rousseff: Lula, déjame decirte una cosa.
-Lula: Dime, querida.
-Rousseff: Lo siguiente, estoy mandando a “Bessias” (sic) junto con el papel para que lo tengamos y solo úsalo en caso de necesidad, que es el acta de investidura.
-Lula: Ah, está bien, está bien.
-Rousseff: Solo eso, espéralo ahí que está en camino.
-Lula: Está bien. Estoy aquí. Lo espero.
-Rousseff: ¿Vale? Chao.
-Lula: Chao querida.
La Presidencia brasileña reaccionó a la divulgación del diálogo interceptado, calificándola como una “flagrante violación de la ley y la Constitución de la República, cometida por el juez autor de la filtración”.
En un comunicado presidencial se indica que “todas las medidas judiciales y administrativas serán tomadas para la reparación” de esa medida.
En la nota se indica que Rousseff envió a Lula el documento con su nombramiento en caso de que el expresidente estuviera ausente de la ceremonia de su propia designación, prevista para este jueves.
La condición de ministro garantizaba al ex presidente un fuero privilegiado y supone que las causas en su contra salgan de la órbita de Moro y pasarán a la Corte Suprema.
La difusión de los audios y la sospecha de que Rousseff designó a Lula ministro para demorar el proceso llevó a miles de personas a protestar en todo el país y exigir la destitución de la mandataria, como el pasado domingo ya lo habían hecho 3.5 millones de personas en la mayor manifestación política de la historia brasileña.
Tras conocerse esas grabaciones, la Cámara de Diputados decidió retomar el trámite para un posible juicio político contra Rousseff, cuyo apoyo en el Congreso ha ido menguando al calor de la severa crisis política en la que se ha sumergido el país.
De hecho, una vez que fueron difundidas las grabaciones, el Partido Republicano decidió abandonar la coalición de Gobierno y se posicionó en favor de la destitución de Rousseff.
Esa formación cuenta con 21 de los 513 diputados y solo uno de los 81 senadores, números no muy significativos pero que son cruciales para el Gobierno frente a un posible juicio político contra la mandataria.
En ese marco, cientos de manifestantes protestaban en la avenida Paulista de Sao Paulo –donde anoche más de cinco mil personas se congregaron- y en la Explanada de los Ministerios, en Brasilia, donde se sitúa la sede del poder Ejecutivo y Legislativo brasileño.
AMN.MX/bhr
