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BRASILIA, 17 de abril (Al Momento Noticias).- Brasil se prepara este domingo para una jornada de alta tensión política, toda vez que será este día cuando la Cámara Baja decidirá si la presidente de izquierda, Dilma Rousseff, puede seguir ocupando el cargo o si el Senado debe abrir un proceso de juicio política por una supuesta manipulación de las cuentas públicas.
Desde Río de Janeiro a Brasilia, cientos de miles de personas comenzaban a ocupar las calles de todo el país para seguir con expectación la sesión clave en el Congreso, que comenzará a las 16:00 horas, tiempo de México, y se alargará durante horas.
La sesión iniciará con la intervención del autor de un informe que recomienda el impeachment (o juicio político) de la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), seguida por breves proclamas de los líderes de las bancadas partidarias. Una hora después, cada uno de los 513 diputados será llamado a comunicar su voto por un micrófono y a justificar en 10 segundos su decisión. Se calcula que el destino de Rousseff estará decidido a eso de las 23 horas, tiempo de México.
Si 342 legisladores (dos tercios) votan a favor del impeachment, y el Senado ratifica esa decisión a inicios de mayo, Rousseff, de 68 años, será sometida a un juicio político que implica su separación transitoria del cargo. La sustituiría su vicepresidente Michel Temer, quien podría gobernar hasta fines de 2018, cuando finaliza el mandato, si los propios senadores declaran a Rousseff culpable en un plazo de 180 días.
En los últimos días, la oposición aseguraba disponer del apoyo de dos tercios de la Cámara Baja para hacer avanzar el “impeachment” hasta su frase determinante en el Senado.
Ante esta situación, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y la propia Rousseff aumentaron los contactos con diputados y gobernadores afines, sobre todo de las regiones del nordeste de Brasil, para trata de frenar los apoyos al juicio político.
En la víspera, la mandataria negó los cargos que se le imputan y los atribuyó a una conspiración liderada por Temer y el jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, ambos del partido centrista PMDB.
Aseguró que, de sobrevivir al “impeachment”, propondría un “pacto” a todas las fuerzas políticas, para que Brasil pueda salir del pozo.
Los principales diarios de Brasil, que llevan días realizando sondeos, apuntaban este domingo que la oposición obtendría más de los 342 votos necesario para que el proceso de juicio político avance al Senado.
Ante este ambiente de expectación y negociaciones de último minuto, Brasilia se prepara para una jornada de tensión en las calles, especialmente en las cercanas al Parlamento.
Por lo que autoridades crearon un dispositivo especial de seguridad en la explanada frente a la Cámara Baja, donde se espera a unos 300 mil manifestantes, donde incluso un muro de metal fue erigido para evitar enfrentamientos entre ambos mandos, mientras líderas -como Lula- piden que no haya violencia.
Unos cuatro mil miembros de las fuerzas de seguridad fueron movilizados en la capital. El domingo por la mañana, los agentes revisaban los bolsos de los primeros manifestantes que llegaban al lugar, y los separaban según afinidades: a la derecha de la valla metálica (mirando hacia el Congreso) los opositores, a la izquierda los partidarios de Rousseff.
Otras manifestaciones se preparan en Rio de Janeiro y Sao Paulo.
AMN.MX/dsc
