
Intercambia palabras con delegación argentina
CIUDAD DEL VATICANO, 18 de febrero (Al Momento Noticias).- El papa Francisco encabezó una procesión desde la Iglesia de San Anselmo a la basílica de Santa Sabina, en la colina romana del Aventino, donde ofició la misa de Miércoles de Ceniza, actos con los que abrió los ritos litúrgicos de la Cuaresma.
Los actos comenzaron con la procesión a pie, en la que participó el Papa ataviado con una capa pluvial morada, color que indica la preparación espiritual para la próxima Semana Santa.
Durante la procesión, en la que se pronunciaron letanías, Francisco estuvo acompañado por los cardenales de la Curia romana, obispos y arzobispos, los monjes benedictinos de San Anselmo y los padres dominicos de Santa Sabina, además de algunos fieles.
Ya en la basílica de Santa Sabina, en el monte romano del Aventino, el papa comenzó la ceremonia que incluirá la imposición de las cenizas.
Durante la homilía pidió a todos, pero especialmente a los sacerdotes, “llorar para no ser hipócritas”.
En su sermón, pronunciado en italiano, señaló que el tiempo anterior a la Pascua –llamado Cuaresma y que inició este día- invita a emprender “un camino de conversión no superficial ni transitorio” sino un “itinerario espiritual” que involucre a toda la persona.
“Nos hará bien pedir a todos, pero especialmente a nosotros sacerdotes, al inicio de esta Cuaresma, el don de las lágrimas, para volver a nuestra oración y nuestro camino de conversión cada vez más auténticos y sin hipocresía”, indicó.
“Nos hará bien preguntarnos, ¿yo lloro? ¿El Papa llora? ¿Los cardenales lloran? ¿Los obispos lloran? ¿Los consagrados lloran? ¿Los sacerdotes lloran? El llanto está en nuestras oraciones. Sepan hermanos, los hipócritas no saben llorar, han olvidado cómo se llora. No piden el don de las lágrimas”, agregó.
Constató que cuando alguien cumple una buena acción casi instintivamente nace en él el deseo de ser estimado y admirado por ello, para conseguir satisfacción, pero Jesús invita a actuar sin alguna ostentación.
Saluda a familiares de las víctimas del atentado de la AMIA, quienes acudieron a la audiencia
Posteriormente, dirigió un breve mensaje a familiares de las víctimas del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), quienes le pidieron ayuda para esclarecer el ataque del 18 de julio de 1994 que causó 85 muertos.
Tras la audiencia general de los miércoles, que presidió en la Plaza de San Pedro, el pontífice saludó a Sergio Burtstein, líder de la asociación 18J que agrupa a sobrevivientes, familiares y amigos de víctimas del atentado a la AMIA.
Fue un encuentro corto y durante el cual el Papa se comprometió a hacer “todo lo posible” a la solicitud de que interceda ante el gobierno de Irán para que los acusados del ataque, que son de esa nacionalidad, comparezcan ante la justicia argentina.
Tras la reunión y ante la prensa, Burtstein aseguró que el objetivo de su viaje al Vaticano fue también pedir al líder católico “una palabra de paz” para que “se bajen los decibeles” en Argentina.
Con esas palabras se refirió a la creciente tensión política en Argentina, luego que el fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, fue hallado sin vida en su domicilio de Buenos Aires el pasado 18 de enero.
Cuatro días antes, Nisman había presentado una denuncia contra la presidenta argentina Cristina Fernández y sus colaboradores más cercanos, por supuestamente urdir un plan para dar impunidad a los responsables iraníes del atentado terrorista contra la mutual.
A la cita lo acompañaron Carlos Daniel Komarovsky, Graciela Linial y Hugo Fryszberg, quienes ya se habían reunido con Francisco el 5 de julio de 2013, en un encuentro privado de casi dos horas en la Casa Santa Marta del Vaticano.
Recibe grupo en favor de homosexuales “trato especial” en audiencia de los miércoles
También en el marco de la audiencia de los miércoles, un grupo estadunidense católico en favor de los derechos de los homosexuales recibió un trato especial, gesto considerado por sus miembros como un signo de cambio en la Iglesia Católica.
“Es un signo de movimiento debido al ‘efecto Francisco'”, dijo la hermana Jeannine Gramick, cofundadora de New Ways Ministry, que atiende a los homosexuales católicos y promueve los derechos de los gays dentro de los mil 200 millones de fieles de la Iglesia.
Gramick y el director ejecutivo, Francis DeBernardo, encabezaron la peregrinación de 50 homosexuales católicos a la audiencia en la Plaza de San Pedro.
En una entrevista posterior, ambos aseguraron que cuando el grupo fue de peregrinación a Roma durante el papado de los predecesores de Francisco, Juan Pablo II y Benedicto XVI, simplemente fueron ignorados.
Esta vez, un obispo estadunidense y un alto cargo del Vaticano respaldaron su petición y se sentaron en una sección delantera junto a dignatarios y grupo católicos especiales.
Cuando pasó el pontífice, cantaron “All are welcome” (“Todos son bienvenidos”), un himno que simboliza su deseo de una Iglesia más inclusiva.
AMN.MX/bhr
