Desde 2020, Francia prohibirá los plásticos de un solo uso

Desde 2020, Francia prohibirá los plásticos de un solo uso

CIUDAD DE MÉXICO, 10 de julio (AlMomentoMX)— Francia aprobó un proyecto de ley para prohibir los objetos de plástico de uso único a partir de 2020. De esta forma, a partir del próximo los franceses le dirán adiós a los vasos, popotes y demás productos que solo se utilizan una vez y luego son desechados.

Esto no es todo: el gobierno francés pagará a los consumidores que lleven sus botellas de plástico a lugares de recogida para su reciclaje y prohibirá la destrucción de productos invendidos, como ya ocurre con los alimentos.

Estas y otras medidas figuran en un proyecto de ley para la economía circular aprobado por el Gobierno francés que pretende aumentar significativamente el porcentaje de materiales reciclados; pues, según la secretaria de Estado de la Transición Ecológica, Brune Poirson, en el país, actualmente, solo se recicla el 3% del cristal, el 26% de los envoltorios de plástico y el 58% para las botellas de plástico. Para el año 2025 la meta es que se alcance el 100% de reciclaje.

“Queremos entrar en una economía del siglo XXI, una economía en la que se consume menos, se consume mejor, se deja de producir para destruir y se favorece el reciclaje”, destacó la secretaria Poirson. “Es bueno para el planeta, es bueno para la cartera de los franceses y además es justo”, añadió.

El proyecto de ley, que debería estar adoptado de aquí a las elecciones municipales de marzo de 2020, amplía el principio de que “quien contamina paga”, de forma que el fabricante o el distribuidor de un producto deberá hacerse cargo de su recuperación una vez que termine su vida útil.

Lo que ya existe para las pilas, los neumáticos o los electrodomésticos se aplicará igualmente para los artículos de bricolaje, los deportivos o las bicicletas. Además, los comerciantes que vendan sus productos por internet tendrán las mismas obligaciones que aquellos que lo hagan en tiendas físicas.

Con la prohibición de la destrucción de los productos invendidos no alimentarios (como vestidos, electrodomésticos, productos de limpieza o cosméticos), se espera poner fin a un despilfarro que la secretaria de Estado estimó entre 550 y 800 millones de euros.

Poirson contó que en Francia cada año se producen de media cinco toneladas de residuos por persona, una cantidad a su parecer excesiva y que favorece la proliferación de vertederos ilegales, cuya gestión les cuesta a los ayuntamientos 340 millones de euros anuales.