Hospitalizan a ex líder soviético Mijaíl Gorbachov

Hospitalizan a ex líder soviético Mijaíl Gorbachov

 

MOSCÚ,  9 de octubre (Al Momento Noticias).-El ex presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, de 83 años de edad, se encuentra hospitalizado y en observación.
De acuerdo con la emisora RSN, este jueves el mismo Gorbachov reveló que se encuentra en un hospital, en observación. “Los últimos siete días he estado más o menos pero ahora estoy hospitalizado, por agudización. Estoy en observación, con un montón de cables encima”.

Sin especificar de qué se trata, el primero y único presidente de la URSS confesó que la enfermedad no le deja seguir la semana de los Nobel.

El propio Gorbachov recibió el Premio Nobel de la Paz en 1990, por su aportación a la apertura de la sociedad soviética y el fomento de la confianza internacional.
En noviembre de 2012, al presentar un libro de memorias, el padre de la perestroika dijo haberse sometido a cuatro operaciones en cinco años y pasado en hospital un año y medio.

Según la prensa rusa e internacional, Gorbachov fue operado de cataratas, adenoma prostático y arteria carótida. También padece diabetes.

Mijaíl Gorbachov ingresó en el PCUS en 1952 y tras una relativamente rápida carrera en la burocracia comunista fue nombrado Secretario General del partido el 11 de marzo de 1985, tras el fallecimiento de su predecesor Chernenko.

Inmediatamente lanza su propuesta de reestructuración y modernización de la economía y la sociedad soviética, conocida como perestroika. Este proceso de reformas tenía una consecuencia inmediata: la URSS debía limitar sus compromisos internacionales y los crecientes gastos militares, especialmente altos desde que el Ejército Rojo se había atascado en la guerra de Afganistán. Con ese objetivo, Gorbachov lanza la doctrina de la novomyshlenie on “nuevo pensamiento” que implicaba poner fin al largo enfrentamiento entre Este y Oeste, y la búsqueda de la normalización de relaciones.

En un momento en el que las relaciones internacionales estaban marcadas por el conflicto de los “Euromisiles”, Gorbachov lanzó una propuesta en favor del desarme que contrastaba con la Iniciativa de Defensa Estratégica que promovía Reagan. Pese a que la propuesta soviética fue recibida con mucha cautela en Occidente, Gorbachov relanzó inmediatamente las relaciones con Washinton.

En su primer encuentro con Reagan en Ginebra, el líder soviético aceptó el principio del desmantelamiento de los SS-20 a cambio del de los misiles occidentales Pershing y Crucero. Tras una nueva cumbre frustrada en Reykiavik (Islandia) en octubre de 1986, finalmente el 28 de noviembre de 1987 firmó con Reagan en Washington el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (Intermediate-Range Nuclear Forces Treaty – INF), por el que se acordó la destrucción de todos los misiles de alcance intermedio desplegados en Europa. Finalmente, con el presidente George Bush padre firmó el tratado START, que debía implicar la reducción entre un 25% y un 30% de las armas nucleares estratégicas.

En el resto del mundo, Gorbachov dirigió su acción a acabar con los conflictos surgidos en el marco de la guerra fría. En primer lugar, alcanzó un acuerdo el 14 de abril de 1988 para la retirada soviética de Afganistán, retirada que se implementó, según se había pactado, el 15 de febrero de 1989.

La presión de Moscú hizo que los vietnamitas se retiraran de Camboya lo que permitió la normalización de relaciones con Pekín. En África se desligó de la suerte de la dictadura etíope de Mengistu y aceptó la retirada de las tropas cubanas de Angola en 1988.

No consiguió convencer a Fidel Castro de las bondades de la perestroika e inicia la retirada de la ayuda económica y de la presencia militar soviética en la isla. También contribuyó al fin de las guerras civiles en Nicaragua, lo que llevó a la derrota en las urnas de los Sandinistas en 1990, y en el Salvador.

Por último, en Oriente Medio, apoyó, aunque con dudas, la posición occidental tras la invasión de Kuwait por Irak y conjuntamente con Bush convocó conjuntamente una conferencia sobre la paz en Oriente Medio en Madrid.

No obstante, donde más importancia tuvo la nueva actitud del Kremlin con Gorbachov fue en las democracias populares del centro y este de Europa. Su negativa a intervenir para apuntalar las dictaduras  fue clave para que se produjeran las revoluciones de 1989 que supusieron el derrumbe del comunismo en la región.

Rompiendo con la Doctrina Breznev, Gorbachov no hizo nada para apuntalar la descomposición del régimen de la RDA, acelerado tras la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989. Gorbachov, especialmente tras una entrevista con el canciller Helmut Kohl en julio de 1990, aceptó el carácter ineludible de la reunificación de Alemania y del mantenimiento de la RFA en la OTAN.

El derrumbe de las dictaduras comunistas llevó a la disolución del COMECON en junio de 1991 y del Pacto de Varsovia el 1 de julio de ese mismo año. Este acontecimiento se había visto compensado con la firma el 19 de noviembre de 1990 en París del Tratado para la reducción de fuerzas convencionales en Europa, que estableció la paridad militar entre las fuerzas de la OTAN y de los del Pacto de Varsovia.

Muy popular en Occidente, Gorbachov era crecientemente criticado en el interior de la URSS. El fracaso de su reforma económica y el empobrecimiento de la población animaron a que un grupo de comunistas partidarios de la vuelta a la dictadura soviética fraguaran un golpe de estado. Este finalmente se produjo el agosto de 1991. Aunque el golpe fracasó, la posición de Gorbachov quedó totalmente debilitado.

Borís Yeltsin precipitó la dimisión de Gorbachov como Jefe del Estado soviético el 25 de diciembre de 1991. Al mismo tiempo se producía la disolución del Estado creado por Lenin.

AMN.MX/fm