Paraliza “Día nacional de lucha” diversas ciudades de Brasil

Paraliza “Día nacional de lucha” diversas ciudades de Brasil

 

SAO PAULO, BRASIL, 11 de julio (Al Momento).- Decenas de carreteras y accesos a puertos de Brasil fueron bloqueados y el transporte público fue paralizado en una jornada de protestas convocada por los sindicatos, las primeras desde las históricas manifestaciones de junio.

Las cinco principales centrales sindicales de Brasil, que  se manifiestan juntas por primera vez, reclaman la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales y retoman varias de las reivindicaciones de las masivas manifestaciones apartidarias y sin filiación sindical del mes pasado, como un transporte público de calidad y más inversiones en salud y educación.

“Esta es la primera vez en la historia de Brasil que nos manifestamos juntos”, declaró Paulo Pereira da Silva, presidente de Fuerza Sindical.

El “Día nacional de lucha” prevé movilizaciones de obreros metalúrgicos, empleados de transporte y del sector de alimentación, bancarios, comerciantes y funcionarios públicos, entre otros.

Unas 40 carreteras de 14 estados del país están bloqueadas. “El gobierno, aunque reconozca el derecho a manifestarse, no puede concordar con el cierre de rutas” y pedirá a la policía federal el desbloqueo de las carreteras “mediante el diálogo” y “vías legales”, dijo el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo.

En la ciudad de Sao Paulo, la mayor del país con 20 millones de habitantes en su área metropolitana, los sindicatos de transporte bloqueaban terminales de autobuses, aunque trenes y el metro operan con normalidad.

El tráfico está cortado en toda la avenida Paulista, una de las principales de la ciudad, donde protestan al menos cuatro mil personas, según la policía.

“Queremos que haya una mejoría en el país. En este momento hay crisis en la salud y la educación”, dijo Rosely Paschetti, funcionaria municipal de 49 años, agitando un cartel que pide “Más impuestos para los ricos, menos para los pobres”.

Rubia Godoy, dirigente del sindicato de costureras de Sao Paulo, denuncia que “China está acabando con nuestro empleo”. “Estamos en una situación muy precaria, queremos mejores salarios, pero la industria no tiene cómo competir con China”, advirtió.

Los estibadores del puerto de Santos, Sao Paulo, el mayor de Latinoamérica, paralizaron por segundo día sus actividades. También fueron bloqueadas las rutas de acceso al puerto y al parque industrial de Cubatao.

En otras ciudades como Salvador de Bahia, Porto Alegre, Curitiba, Florianópolis, Belo Horizonte y Manaos el transporte público fue paralizado. Varias escuelas cerraron sus puertas y algunos hospitales del país sólo atienden las urgencias.

Los accesos al complejo industrial y portuario de Suape, en Pernambuco, donde trabajan 75 mil personas, también fueron bloqueados.

En Rio de Janeiro los autobuses, las barcas y el metro funcionaban normalmente a pedido de los sindicatos, que convocaron a una protesta a las 15:00 horas.

Varios bancos y comercios de Rio cerraron sus puertas por el temor a saqueos y destrozos como los ocurridos en junio, al final de masivas manifestaciones en reclamo de mejores servicios públicos, contra la corrupción de la clase política y los millonarios gastos del Mundial-2014.

El acceso al puerto de Itaguaí, en el estado de Rio, también fue bloqueado.

Aunque se han puesto de acuerdo para realizar las movilizaciones este jueves, las centrales sindicales llegan divididas a las protestas.

La CUT, fundada en los años 1980 por el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), reclama mejoras laborales pero defiende la reforma política que la presidenta Dilma Rousseff quiere impulsar a través de un plebiscito en respuesta a las protestas de junio.

“¡Despierta Dilma!”, se leía en carteles en la avenida Paulista. “Es importante para que la presidenta responda a nuestras demandas”, sostuvo el presidente de Fuerza Sindical, que denuncia el magro crecimiento económico y el alza de la inflación a 6.7 por ciento a 12 meses, por encima del máximo de tolerancia oficial (6.5 por ciento).

AM.MX/bhr