
El lema para el Día Mundial del Medio Ambiente 2013 es “Piensa. Aliméntate. Ahorra”, una campaña para reducir los desechos y las pérdidas de alimentos en un planeta de siete mil millones de habitantes. El Día Mundial del Medio Ambiente es uno de los principales vehículos que las Naciones Unidas utilizan para fomentar la sensibilización mundial sobre el medio ambiente y promover la atención y acción política al respecto.
Los objetivos son darle una cara humana a los temas ambientales, motivar que las personas se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y equitativo, promover el papel fundamental de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales, y fomentar la cooperación de todas las naciones para disfrutar de un futuro más próspero y seguro.
El tema de este años viene a que según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), cada día una de cada siete personas del planeta se va hambrienta a la cama y más de siete millones de niños de menos de 5 años mueren de hambre cada año mientras se desperdician 1300 millones de toneladas de comida.
Esta situación es suficiente motivo para la reflexión frente a dos temas que parecen ser desafortunadamente complementarios: el despilfarro y el hambre, el consumo desesperado y los efectos devastadores sobre el planeta.
Como lo desarrolla la campaña del Día del Ambiente 2013, desperdiciar comida implica que todos los recursos empleados para producirla también lo sean. Así, si para producir un litro de leche se gastan 1000 litros de agua o, para producir una hamburguesa, 16.000 litros, toda esa huella hídrica que se genera resulta, además de alarmante, inútil.
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