
Ignacio Arrieta corroboró, este viernes, que la normativa establece “graves sanciones” para quienes difundan cualquier información sobre las votaciones en la Capilla Sixtina o se comuniquen con extraños por cualquier otro medio.
“En todo caso los cardenales no podrán entrar al Cónclave con el teléfono celular, que sería confiscado”, expresó.
El clérigo mencionó que hay más excomuniones ” latae sententiae” ( inmediata y automática) prevista en este documento que en todo el Código de Derecho Canónico.
“Las reglas del Cónclave son excesivamente rígidas, producto de la historia, y las mismas no permiten grandes interpretaciones”, comentó.
Estas normas fueron concebidas para evitar incertidumbre y para que ninguno de los electores pueda quejarse del resultado, sostuvo el secretario del Pontificio.
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