
El presidente de los EU, Barack Obama, tuvo ayer, su primera implicación directa, desde Chicago, en la dura crisis que están pareciendo países como España, Italia y Grecia, por lo tanto, recomendó acompañar los severos ajustes, de estrategias económicas que permitan generar crecimiento económico para aliviar las tensiones sociales.
“Es preciso asegurarse de que los bancos sean recapitalizados en Europa, de forma que los inversores tengan confianza. Y tenemos que asegurarnos de que hay una estrategia de crecimiento que acompañe a la necesidad de disciplina fiscal, así como una política monetaria que promueva que países como España e Italia, que han puesto en marcha duros objetivos y duras políticas, ofrezcan también a sus ciudadanos una perspectiva de mejora económica, creación de empleo, incremento de ingresos, aunque tome algún tiempo”, manifestó Obama en una rueda de prensa, al término de la cumbre de la OTAN”.
Lo dicho por el mandatario estadounidense no es cosa menor y parece coincidir con el flamante presidente francés, François Hollande, quien se opone a la ortodoxia de la canciller alemana, Angela Merkel (con quien Sarkozy coincidía a las mil maravillas) y se inclina por revisar las duras metas de reducción de déficit fiscal, en los países sumidos en la crisis financiera, impuestas por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que significan grandes recortes presupuestarios, mismos que afectan los programas sociales y con ello se provoca una enorme tensión en la relación gobierno-ciudadanía.
Quizá el mensaje de Obama, implique un viraje en el enfoque, con que hasta ahora, se ha enfrentado la crisis de la zona euro.
Con información de elpais.com
