España se latinoamericaniza, FMI augura década perdida

España se latinoamericaniza, FMI augura década perdida

 

De plano que los papeles se cambian, ahora, en pleno siglo XXI, España está a punto de padecer un fenómeno económico que vivió Latinoamérica, allá en las década de los ochentas del siglo pasado y que fue denominado por los organismos financieros internacionales como la década perdida. La cosa es tan grave que se afirma, que en los cuatro años de mandato de Rajoy, el país crecerá, en promedio, un1%....si bien les va.

 

El asunto es muy sencillo de explicar: inflación, raquítico o nulo crecimiento económico, deuda pública elevada, déficit fiscal insostenible y la posibilidad de estanflación: cero crecimiento e inflación descontrolada. En suma, una situación terrible para los ciudadanos, por lo tanto, con un enorme potencial de conflicto social. Chequen:

“España se queda atrás. Aunque los países avanzados han sufrido más la Gran Recesión que los emergentes, la mayoría de ellos ha recuperado ya o recuperará este año la actividad económica que tenían antes de que estallara la crisis financiera. Solo queda un pequeño grupo de países rezagados y España está entre ellos. Las nuevas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizadas esta semana apuntan a que España no recuperará el nivel de Producto Interior Bruto (PIB) de 2008, el último ejercicio con crecimiento antes de la crisis, hasta el año 2017, seis años más tarde que Alemania o Francia”.

“Eso, si se toma como referencia el PIB. En el caso del empleo es peor. "Si el PIB se recupera para 2018, eso significa que no se recuperarán los dos millones y medio de empleos perdidos antes de 2022 o 2023, en el mejor de los casos. Así que en términos de empleo, serán quince años perdidos", subraya José Ramón Díez Guijarro, profesor de Entorno Económico del IE.”

Sin embargo, estos pronósticos tan pesimistas, están sujetos (encima de todo) a que España cumpla a la letra, los durísimos planes de choque que le impuso la Comisión Europea, recorte del gasto público, reforma laboral, retiro de subsidios a programas sociales, etc., algo que los sindicatos y la sociedad en general, no están dispuestos a permitir (ni soportar), por lo tanto…pues por lo tanto, como dicen por aquellos lares: que Dios reparta suerte.

Con información de elpais.com.