La mexicana Sáshenka Gutiérrez gana el Premio Ortega y Gasset a la mejor fotografía

La mexicana Sáshenka Gutiérrez gana el Premio Ortega y Gasset a la mejor fotografía
CIUDAD DE MÉXICO.— La mexicana Sáshenka Gutiérrez fue reconocida con el Premio Ortega y Gasset a la ‘Mejor Fotografía’, con la imagen de Sandra Monroy, una joven a quien le realizaron una mastectomía doble. “Quiero dedicar este reconocimiento a todas las mujeres que luchan todos los días contra el cáncer de mama”, aseguró al recibir el galardón.

La imagen es titulada Jódete, cáncer, y en ella se puede ver a una joven con una recién masectomía doble recibiendo los cuidados de su madre y una amiga. La fotografía fue realizada para la agencia Efe en México, y replicada en varios medios.



“Creo que la foto tiene varias lecturas”, afirmó la fotógrafa a El País horas antes de la ceremonia de entrega de los premios. “La ves y te impresiona: una mujer con las cicatrices casi vivas, sin senos (…). Pero también es una imagen que mueve mucho, veo esa sororidad que hay entre ellas, cómo la madre la besa, cómo su amiga le retiene la otra mano. (…) por ese instante de amor, que esa era la foto”.

Sáshenka Gutiérrez y Sandra eran amigas de antes. De acuerdo con la fotógrafa, ella le llamó por teléfono y le preguntó si ya se “había despedido de sus senos”. “Me dijo que solo tenía fotos de su celular; así que fui a su casa y con su visto bueno tomé las mías. Hice muy pocas fotos, porque no quería hacer ruido”.

”Me cuestioné varias veces si estaba haciendo lo correcto, quería ser sumamente respetuosa, pero me convencí por la actitud de ella, que ha sido muy valiente para hablar de una mastectomía que se suele ocultar y que le salvó la vida”. Sandra optó por no reconstruir sus senos e impulsar una red de acompañamiento para otras pacientes.



Desde Valencia, Sáshenka Gutiérrez admitió la dificultad de trabajar como periodista en México, donde se han contabilizado 11 asesinatos de periodistas en lo que va de año. “En poco más de 15 años nos han arrebatado a 154 colegas y han desaparecido 14″, afirmó en la ceremonia de entrega, en un discurso directo y emocionante.

“En la Ciudad [de México] te puedes exponer a muchas cosas, y más siendo fotógrafa y mujer, pero no vives con esa persecución todo el día de los Estados. Es una realidad, es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. En los estados matan a los compañeros a diestra y siniestra. Yo, en la ciudad, en las manifestaciones o en coberturas de riesgo, tengo mi protocolo de seguridad, subo a Uber y comparto mis traslados con un enlace”.

Sin embargo, no se plantea cambiar de oficio, a pesar de esos riesgos. Al menos, de momento. “Sigue siendo una profesión mal pagada, pero me apasiona mucho lo que hago”. Además, en la ceremonia insistió en que, en cualquier caso, “las mujeres periodistas y fotógrafas queremos vivir para seguir defendiendo la libertad de expresión para impedir y denunciar las miles de injusticias que suceden”.

AM.MX/dsc