Más de 1,500 muertes a la semana en EU por consumo de fentanilo

Más de 1,500 muertes a la semana en EU por consumo de fentanilo

WASHINGTON, D.C.- El consumo de fentanilo y otros opiáceos está provocando la peor crisis de drogas en la historia de Estados Unidos y llega ya a todos los rincones del país. Los datos son contundentes: más de 1,500 personas mueren a la semana por algún tipo de opiáceo, como resulta el consumo de fentanilo, la principal causa de sobredosis mortal en el territorio.

De acuerdo con Newsweek en Español, el fentanilo, un potente opiáceo sintético hasta 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina, ganó notoriedad durante los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia de coronavirus.

Desde el año 2000, más de medio millón de personas han muerto de sobredosis, la mayoría por el consumo de este tipo de droga, según datos del Centro Nacional de Estadísticas de Salud.

Este aumento de las prescripciones se vio influido por las garantías dadas a los médicos por las empresas farmacéuticas, que aseguraban que el riesgo de adicción era bajo. En 1999, el 86 por ciento de los pacientes que utilizaban opiáceos lo hacían para el dolor no relacionado con el cáncer. Y las comunidades en las que los opiáceos eran fácilmente accesibles y se prescribían con facilidad, fueron las primeras en experimentar un consumo abusivo, según datos de la organización Poison Control. Esta busca concienciar sobre el peligro de estas sustancias y evitar las sobredosis.

Cuando las primeras medidas puestas en marcha para frenar esta ola empezaron a surtir efecto, la heroína volvió a ganar terreno dada su disponibilidad y potencia como sustituto de medicamentos como la oxicodona, cuyo uso estaba muy extendido.

Las muertes por sobredosis relacionadas con la heroína aumentaron entonces un 286 por ciento, entre 2002 y 2013. Lo anterior, a medida que los adictos buscaban vías alternativas, y aproximadamente cerca del 80 por ciento de los consumidores admitieron haber consumido previamente opiáceos.

En 2016 se produjo un significativo aumento de estos casos, con más de 20,000 muertes por fentanilo y drogas similares, según cifras de los CDC, después de que el opiáceo sintético comenzara a ganar terreno de mano del narcotráfico chino.

Los intentos por cambiar las pautas de prescripción de estos medicamentos se han topado con la intervención indirecta de la industria farmacéutica a través de grupos de presión. Investigadores de dos universidades descubrieron que la oposición a las directrices de los CDC era significativamente más común entre las organizaciones que recibían financiación de los fabricantes de opiáceos, según la citada organización.

LA SITUACIÓN DE MÉXICO Y CHINA SOBRE EL CONSUMO DE FENTANILO
En tanto, la Comisión de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado detalló que existían vínculos financieros entre los fabricantes, los grupos de defensa y las asociaciones médicas profesionales.

Dicha comisión informó de que tanto los grupos de defensa de los pacientes como las asociaciones de médicos han estado invirtiendo millones de dólares en promover mensajes y políticas que favorecen la venta de estos medicamentos y los intereses de la industria farmacéutica.

La situación ha llevado a las autoridades estadounidenses a exigir medidas a los gobiernos de países como China y México, principales implicados en el tráfico ilegal de estas sustancias. Esta situación ha llevado a Estados Unidos a sufrir la peor ola de la epidemia de los opiáceos y la más mortífera hasta el momento.

Gran parte de la heroína que llega a Estados Unidos es cultivada en México y son los carteles los que controlan la producción y distribución del opiáceo para introducirlo en las principales ciudades del país norteamericano. La mayoría de las veces a través de los pasos fronterizos y con ayuda de ciudadanos estadounidenses.

México sustituyó así a China como principal país exportador de fentanilo, después de que las autoridades del gigante asiático empezaran a tomar medidas al respecto. Sin embargo, el país sigue siendo el principal productor de los ingredientes para su fabricación.