WASHINGTON, D.C.- A través de una publicación en Truth Social, el presidente de Estados Unidos anunció que el arco triunfal que quiere levantar en Washington también funcionaría como “complejo militar” con drones y francotiradores.
¿En qué momento pasa un proyecto conmemorativo del 250 aniversario de Estados Unidos a convertirse en un proyecto militar?
Pues, según Donald Trump, desde el momento en que se lo solicitan las fuerzas armadas, justificando la petición en la seguridad nacional, como ya hizo con el complejo de salones de baile de la Casa Blanca, proyecto que ya va por los 400 millones de dólares.
De hecho, el proyecto del salón de baile también se modificó para ser derivado a una base de drones, refugios antibombas y otras instalaciones militares destinadas a proteger Washington.
Sin embargo, la medida ha suscitado críticas y muchas preguntas, toda vez vez que convertir un arco de 76 metros (250 pies) en un complejo militar no parece lo más adecuado.
Según el presidente de Estados Unidos, el complejo tendría la capacidad para usar, rápidamente, un gran número de drones, además de tener francotiradores, tanto en el techo, como en la plaza, y almacenar grandes cantidades de munición para los propios francotiradores.
Eso sí, en su publicación de Truth Social, Donald Trump no expuso el motivo por el que serían necesarias tales capacidades en un arco, inspirado en el Arco del Triunfo de París, situado cerca del Cementerio Nacional de Arlington.
Mark Cancian, coronel retirado de la Infantería de Marina, confirmó a Reuters que podía haber argumentos para reforzar la seguridad en la Casa Blanca, no encontraba justificación para militarizar el Arco del Triunfo de Trump.
De hecho, Mark Cancian expuso la clave de este viraje: contrarrestar la oposición al monumento, que está previsto que se levante en una rotonda, a 1,6 km de la Base Cojunta Myer-Henderson Hall, una instalación activa del Ejército, y a apenas 3,2 km del Pentágono.
“Parece que se añadió para justificar la construcción. Hay una instalación militar con larga trayectoria y diversas capacidades militares a tan solo una milla de distancia. Por lo tanto, no está claro por qué se necesita esta nueva”, comentó Mark Cancian.
Por otro lado, cuestionó la utilidad de colocar francotiradores en el Arco del Triunfo, además de señalar los problemas logísticos que supondría almacenar municiones en la instalación.
La realidad es que la jueza federal Tanya Chutkan ordenó a la Administración Trump, a principios de septiembre, que notificara con 48 horas de antelación, cualquier actividad en el emplazamiento del arco.
El fallo llegó apenas un día después de que el Departamento de Interior anunciara sus planes para seguir adelante con las obras del arco, a pesar de las impugnaciones legales y la falta de aprobación definitiva de una autoridad de planificación gubernamental.
Por su parte, los expertos en aviación han mostrado su preocupación por la seguridad en la zona, debido a la cercanía con el Aeropuerto Nacional Reagan de Washington.
Aunque la Administración Federal de Aviación señalaba, a mediados de septiembre, que el arco no implicaba un peligro para las aeronaves, sí advertía que la estructura debería estar coronada por una “llama eterna” que haría las veces de baliza.
En paralelo, tres veteranos presentaron una demanda para bloquear el proyecto, alegando que rompería la línea visual histórica y cuidadosamente diseñada entre el Monumento Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington.
Más duro y directo fue Don Beyer, representante demócrata del distrito de Virginia que incluye el Cementerio Nacional de Arlington, asegurando en X que tener drones tan cerca del aeropuerto sería peligroso y poco práctico.
“Es evidente que Trump espera perder una demanda y, por lo tanto, quiere crear un pretexto para argumentar que el arco está vinculado a la seguridad nacional”, aseguraba Don Beyer en X.
De hecho, Beyer también ha presentado una legislación para bloquear un arco que, cada vez, tiene más complicado llegar a término.
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