WASHINGTON, D.C.- Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de que algunas ciudades estadounidenses pudieran ser destruidas generaron una reacción inmediata entre autoridades de California. El alcalde de San Diego y el gobernador del estado cuestionaron el tono de los comentarios y adoptaron medidas ante el escenario de posibles amenazas.
Durante un discurso realizado en Nebraska, Trump hizo referencia a los costos que podría tener el conflicto militar entre Estados Unidos e Irán. En ese contexto, mencionó a San Diego y Los Ángeles al hablar de las consecuencias que tendría para Estados Unidos un eventual ataque contra alguna de sus ciudades.
Las palabras del mandatario provocaron inquietud debido a la importancia estratégica de California, particularmente por la presencia de instalaciones militares y navales en diferentes puntos del estado.
San Diego rechaza ser considerada objetivo
El alcalde de San Diego, Todd Gloria, respondió a las declaraciones presidenciales y manifestó su desacuerdo con cualquier escenario que contemple a la ciudad como una posible víctima de un conflicto internacional.
El funcionario destacó la necesidad de evitar expresiones que puedan generar temor entre los habitantes o convertir a una ciudad estadounidense en referencia dentro de amenazas relacionadas con una confrontación militar.
San Diego representa además uno de los principales centros militares de Estados Unidos, por lo que cualquier escalada internacional podría generar especial preocupación entre sus habitantes.
California aumenta la vigilancia
Por su parte, el gobernador Gavin Newsom reaccionó ante las declaraciones y ordenó mantener una vigilancia permanente mediante el Centro Estatal de Evaluación de Amenazas.
La instrucción tiene como objetivo identificar oportunamente cualquier riesgo que pudiera afectar a California y evaluar posibles amenazas relacionadas con la situación internacional.
Newsom consideró preocupante que Trump haya mencionado directamente a San Diego y Los Ángeles, dos de las ciudades con mayor relevancia económica y poblacional del estado.
La respuesta de las autoridades californianas refleja la preocupación existente ante una posible escalada del conflicto y busca mantener preparados a los organismos de seguridad frente a cualquier eventualidad.
Por ahora, las medidas anunciadas están enfocadas en la prevención y evaluación de riesgos, mientras continúan las tensiones derivadas de las declaraciones del presidente estadounidense.
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