El Túnel del nunca acabar

El Túnel del nunca acabar

 

El túnel sumergido es como un cuento del nunca acabar. Es una historia como la de la hormiga que iba vaciando el granero de a semilla por semilla y así hasta la posteridad para aburrir al jeque que quería una narración infinita.

En Coatzacoalcos está latente la aspiración de unirse a Villa Allende, que actualmente se comunica por puente o por transbordadores (los ferrys de los “proles”), pero desde el año 2000 se concibió la idea de hacer un túnel por debajo del río así como Nueva York con Nueva Jersey, así como Francia con Inglaterra: por arriba pasarían los barcos y el túnel sería la carretera que uniría a la cabecera municipal con dicha congregación.

Pese a lo ambicioso que suena el proyecto, es palpable el retraso que tiene la construcción del mismo. Se han invertido cantidades millonarias de dinero al proyecto que parece no tener fin en su conclusión. Por distintas razones, y dada la magnitud del plan, ha estado más rodeado de desgracias que de triunfos.

Su retraso inevitablemente ha afectado el desarrollo del mismo: desde los precios de materiales que se elevan constantemente, al peligroso salitre que se come todo lo que sea metal. El sueño del túnel, así, se mantiene en la espera de ser orgullo para el país y el estado.

En Xalapa, un marino hacía cuestionamientos por puro sentido común sobre la construcción del túnel: “Si así como le dieron mantenimiento al puente Coatzacoalcos I ¿quién nos garantiza que al túnel le vayan a dar los cuidados y mantenimiento necesarios?”. Se refería a que hace unos años se descubrió que el puente presentaba grietas y partes oxidadas, que hacían visible su falta de cuidado por parte de las autoridades. Hasta hoy es que de vez en cuando se cierra el paso para darle mantenimiento ante tales fallas.

Reflexionaba también sobre la construcción del mismo: “¿En verdad es suficiente la distancia que hay para el paso del túnel?” Según cálculo, en el punto que uniría a Villa Allende y Coatzacoalcos por carretera, son 800 metros. En comparación, el Túnel Holland de Nueva York, bajo el río Hudson, tiene una distancia entre kilómetro y medio y dos kilómetros. Las entradas al túnel también, reflexiona el marino, parecieran muy cercanas y esto en referencia a la curva que formaría el túnel con respecto a la estrechez del canal… “¿Serán suficientemente largos los tramos de entrada? ¿No sería mejor que comenzara unas calles más atrás para que el túnel fuese un poco menos curvo y más plano?”

“Ya no preguntemos si la profundidad de calado será la suficiente por el intenso tráfico marítimo que existe en el canal de navegación que va a las terminales marítimas”, expresa. Se sabe que la profundidad del paso de los barcos es de 40 a 45 pies: unos 15 metros aproximadamente. “¿Te imaginas la relación entre el ancho del río y la profundidad para el túnel? ¿No crees que quedaría algo así como una U?” y suelta la carcajada. “Pero ultimadamente yo no soy ingeniero, ahí los expertos son los que saben”.

Datos técnicos más exactos que circulan por internet, indican que el túnel sumergido estará a 20 metros bajo el nivel del mar. Según el portal tunelsumergido.com, estos serían algunos informes relevantes:

LONGITUD TRAMO SUMERGIDO: 805.00 Metros
LONGITUD ACCESO COATZACOALCOS: 480.00 Metros
LONGITUD ACCESO ALLENDE: 243.00 Metros
LONGITUD TOTAL: 1,528.00 Metros
4 CARRILES DE 3.75 Metros DE CIRCULACIÓN, DOS EN CADA SENTIDO, SEPARADOS POR UN TÚNEL DE SERVICIOS

Este miércoles, el ingeniero Gerardo Buganza Salmerón, titular de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) indicó que en año y medio podría quedar terminado --a mediados del 2015-- por personal de la SIOP. Esto luego de que la obra se detuviera hace algunos meses por la falta de recursos de la empresa concesionaria Túnel de Coatzacoalcos (COTUCO).

Por cierto, el famoso túnel Holland de Nueva York, tardó sólo siete años en construirse: de 1920 a 1927, con todo y que no había la tecnología de punta que existe ahorita. Uno más complejo, el del Canal de la Mancha (que une a Francia con Inglaterra) tardó sólo 6 años en concretarse: de 1988 a 1994. El Túnel Sumergido de Coatzacoalcos, oficialmente inició su construcción en 2007, aunque su inicio planeado lleva dos sexenios.

Buganza ya le puso fecha y se sabe que es una persona seria en sus compromisos… Entonces ¿tendremos túnel para el 2015? No se pierda la emocionante conclusión de su novela “El Túnel del Nunca Acabar”.

Pablo Jair Ortega
www.columnasinnombre.com
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