“Hola, ya me conocen: Soy Javier” Ya no hagan memes

“Hola, ya me conocen: Soy Javier” Ya no hagan memes

 

Controversia tras controversia de parte del mandatario estatal. Las redes sociales desatadas en su contra, originando que sus flamantes “asesores” –enemigos del ejecutivo estatal, pagados con el dinero de los veracruzanos- le recomendaran ciertas estrategias para hacerle entender a los ciudadanos que se debe de regular las redes sociales. Y un día nos despertamos con el video en You Tube donde el Javier Duarte de Ochoa ataviado con una camisa rosa y un chaleco café, con una impresionante papada que muestra el exagerado sobre peso que tiene encima, empieza a explicar a los padres de familia y jóvenes, a tener cuidado con las redes sociales porque argumentó, se pierde la parte de la privacidad.

Intentando con esta medida llegar a la conciencia social, dijo que no le teme a la crítica, pero en el canal de You Tube, donde se hizo público su video, quienes son responsables del área de redes sociales, bloquearon la posibilidad de que el usuario pudiera expresar su punto de vista con relación a lo que argumentaba el ejecutivo estatal acerca de los “nocivo” de las redes sociales.

Muchas personas se preguntaron cuál era la finalidad de dicho video. Simple, Javier Duarte de Ochoa se siente muy “afligido” por los miles de memes que se ha realizado en su contra. En google buscas sobre memes de Javier Duarte y lograrán obtener una amplia diversidad de memes en contra del mandatario, fotos en diversas poses y comentarios. Ninguno favorecedor a su persona y otros tanto, bastante humillantes. El actual gobernante mantiene como una fijación personal el poder establecer una ley donde se castigue con cárcel a quienes –para su concepción- hagan “mal uso” de estas.

Para lograr “castigar” a todos los usuarios de las redes sociales, primero tendría que construir millones de “mazmorras” para poder detener a todos usuarios de internet que han reproducido memes y comentarios en su agravio. Porque para su infortunio, no sólo los usuarios veracruzanos hacen escarnio de su persona, sino también de estados vecinos y hasta personas que radican en el extranjero. La Ley Duarte, es anticonstitucional, ya se la echaron abajo cuando pretendió avalarla cuando encarceló a María de Jesús Bravo Pagola junto con un maestro de matemáticas –por cierto sus borregos la aprobaron el Congreso local pero fue la Suprema Corte de Justicia de la Nación que determinó que era anticonstitucional- pero ahora el ejecutivo estatal, con una estrategia “de buena onda” intenta hacer que la población acepte una medida que absolutamente pondría en riesgo la libertad de expresión.

Por supuesto que Javier Duarte de Ochoa no soporta la crítica de los medios de comunicación, de periodistas para su gusto incómodos e integrados en su “lista negra”. Pero las redes sociales le ponen “los pelos de punta”, pues aquí donde se publican cientos donde literalmente lo ridiculizan. Normal, que le afecten tanto. Pero desafortunadamente, para quienes se encuentran en el poder, no pueden impedir aún el uso de dichos espacios los cuales iniciaron con una finalidad social, pero que en la actualidad, han adquirido una vital importancia dentro de la sociedad, pues a través de estos, se dan a conocer en tiempo real los hechos siniestros que se viven en  localidades, municipios, estados y hasta sucesos de cualquier parte del mundo.

Su erradicación sería considerada como un agravante al derecho de tener información relevante de cualquier espacio de la esfera terráquea, por lo tanto, el mandatario estatal, deberá de solicitar que alguien realmente inteligente y con conocimientos jurídicos le diseñe otra Ley Duarte para que pueda tan siquiera pretender aplicarla. Le aconsejamos que dicha Ley no la mande hacer con el mismo que elaboró la nueva Ley de Tránsito, porque en verdad, está destinada al fracaso, pues es una literal oda a la sandez.

Los desaparecidos

En el estado de Veracruz es ya un tema usual que los ciudadanos escuchemos que sustrajeron, levantaron, secuestraron, plagiaron –como le quiera decir- a un ciudadano. Qué ocurrió una balacera en tal o cual municipio, localidad, calle o colonia; que encontraron una fosa clandestina con un gran número de cuerpos, todos con evidentes muestras de haber sido torturados y con el tiro de gracia, ya es una noticia recurrente y lastimosa.

El día de ayer, en el municipio de Agua Dulce, volvió a ocurrir. El ex alcalde de Agua Dulce, de extracción perredista, Jorge Luis Pérez León, junto con su esposa, Adriana Castillo Alejandro, fueron sustraídos del interior de una palapa ubicada en la playa “Las Palmitas” para subirlos a una camioneta y desaparecer sin que nadie se molestara por impedirlo. Todo esto con lujo de violencia, palabras altisonantes y hasta golpes, derivado de la resistencia que interpusieron las víctimas, quienes se resistían a ser secuestrados.

Los testigos argumentaron que en ese momento había aproximadamente 20 familias comiendo en el lugar cuando arribó el grupo armado. En cuestión de segundos se vacío el restaurante en su totalidad, quedando las víctimas a la merced de los sujetos. Obviamente despavoridos, la gente decidió abandonar el establecimiento por el temor a ser lastimados o alcanzados por alguna bala. Es natural. Pero esto trae consigo una reflexión: ¿Ya es necesario que todos los ciudadanos soliciten permisos para andar armados? La respuesta, amable lector, la dejo a su consideración. Sabemos que no sería lo idóneo, pero desafortunadamente podemos prever que las autoridades han abandonado a la sociedad veracruzana y la han dejado a la merced de los sicarios, quienes han demostrado tener más nivel de organización que las propia Secretaría de Seguridad Pública.

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