
Granier nació en el inmueble que ocupo su laboratorio y ahí mismo vivió un tiempo, al menos eso atestiguan los habitantes que lo conocieron por años. Y si eso es cierto- como lo es- mienten sus abogados en declaraciones sobre su pasado opulente que puede justificar su actual fortuna.
Dicen sus defensores que las propiedades que tiene forman partes de herencias, y de ahí su justificada expresión y fanfarronería de propiedades e incluso los 400 pares de zapatos, 400 pantalones, 300 trajes y 1,000 camisas, “todos de marca”, pero nada de eso parece congruente.
No obstantes, parece que al químico de 65 años le gustan las crisis, en 2007 tras llegar a la gobernatura enfrenta la primera de ellas, las inundaciones que causaron daños estimados en unos 700 millones de dólares.
¿Pero cómo es que Granier llego a la pantalla chica? Pues verán, tras la derrota del PRI en 2012, el gobierno de Arturo Nuñez, se encontró con un desfalco que día tras día crecía y que hoy conocemos es por la cantidad de 23,000 millones de pesos aproximadamente.
Con solicitudes de último momento por créditos de 4,100 millones de pesos y sumada la falta de pagos a proveedores, personal médico y la desaparición de recursos federales.
Pero eso no es todo, su sed de rencor parece no tener límites, hoy sabemos que 12 días antes de fenecer su mandato, Granier autorizó a la Secretaria de Administración y Finanzas, encabezada por José Manuel Sais, rematar más de 1,000 bienes propiedad del gobierno del Estado. ¿Para pagar deudas? Desde luego que no, fue para beneficiar a los cercanos.
Pues la convocatoria al remate no fue pública y no se sabe quiénes fueron los beneficiarios de tan jugosas adquisiciones que se remataron bajo el argumento de que estaban en malas condiciones, de ahí que se hubieran subastados, cámaras fotográficas, teléfonos celulares, computadoras, camionetas, gruas, automóviles.
El diario nacional ilustra algunos casos: una pipa con un valor de factura de 741,122 pesos ofertada en 20,000 pesos, una grúa de 439,900 en 10,000 y un conjunto de 52 automóviles evaluados en 4.9 millones de pesos en 482,700 pesos, computadoras vendidas a 50 pesos, una camioneta facturada en 441,000 pesos vendida en 7,000 pesos.
Lo anterior, demuestra la forma rapaz en como algunos políticos formados en la idea “del que no transa no avanza”, han acabado con bienes públicos a costa de los ciudadanos que los eligieron. La forma rapaz en como Granier y su equipo saquearon a Tabasco debe ser castigada. Si no se detiene y se acaba con la impunidad habrá más casos donde no pasará nada. Casos que investigar hay muchos, Jalisco parece ser uno de ellos, veamos qué pasa.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
