
“El derecho a la alimentación adecuada se ejerce cuando todo hombre, mujer o niño, ya sea sólo o en común con otros, tiene acceso físico y económico, en todo momento, a la alimentación adecuada o a medios para obtenerla.”
El pasado fin de semana ocurrió -como ya se ha hecho costumbre- la movilización de usuarios de redes social (facebook) y comunicación (twitter) en pro de una causa originada o basada en un rumor o información que aun sigue en duda o sobre la cual no se tiene plena certeza.
La noticia era que 50 rarámuris en la sierra Tarahumara se había suicidado a consecuencia de la hambruna y el frío. Debo admitir que aunque la noticia me indigno no me convenció del todo.
Inmediato, cientos de activistas y miles de tweetes se divulgaron para ir al rescate, pronto, muy pronto, los protagonismos de algunos twitteros se hicieron latentes y convocaron a la ayuda. La causa era justa, solidarizarnos con la desgracia.
Pero en el protagonismo hicieron de su iniciativa una acción torpe, desmedida y a veces hasta ignorante. Quienes hemos tenido la oportunidad de hacer trabajo en comunidades de los pueblos originarios (indígenas) sabemos bien que la dignidad e identidad de esos pueblos es fundamental para su sobrevivencia.
Por eso, convocar de manera desbocada a concentrar víveres sin haber diseñado una logística previa, es un acto irresponsable; y más irresponsable es concentrar alimentos y después querer que un tercero se encargue de distribuirlos. Llevar alimentos que de forma ordinaria consumimos en las ciudades, es una falta de respeto, pues se vulnera la identidad y se contamina el ambiente. No falto quien llevo maruchan y aderezos extranjeros, además de otros enlatados que se quedaran ahí, guardados. Los esfuerzos organizativos de la sociedad organizada, han demostrado buenos resultados, de ahí que desbocarnos convocando a ayudar sin saber como, es reprobable.
Y es que la iniciativa con torpeza no ayuda en nada; y este país ya fue testigo de ello con Vicente Fox; creer que se ayuda a resolver un problema ocasionando otro es propio del foxismo. Hoy!! Hoy!! Hoy!! Ya no estamos para eso.
La noticia sobre lo ocurrido en Chihuahua –problema de alimentación- no es ninguna novedad, lo mismo ocurre en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Puebla, San Luis, solo que no se divulgan notas así todos los días.
De ahí que sea necesario tener presente y exigente el derecho a la alimentación adecuada, y a la cual el Estado Mexicano esta obligado a garantizar. Un dato preocupante es que en 2011, en la sierra Tarahumara se dejaron de producir 20 mil toneladas de maíz para autoconsumo, lo cual golpea de forma directa la subsistencia de esos pueblos.
Maíz y frijol es el alimento básico de la mayoría de los pueblos originarios de este país, de ahí que el dato de que las 500 toneladas de 150 mil toneladas de maíz que se producen en Chihuahua, sea básico para entender el problema. Y las solo 20 mil toneladas de las 120 mil de frijol que ese estado cosecha.
Desgraciadamente a niños y ancianos son los sectores más afectados por la falta de alimento; por ello el nuevo informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que sostiene que los niños constituyen casi la mitad de los 52 millones de mexicanos pobres, es un dato alarmante y otra batalla perdida, una más de este sexenio.
El dato de que más de 20 millones de mexicanos son niñ@s pobres es desalentador y condena a este país a un futuro nada grato, es urgente revertir esa cifra; pues demostrado esta ya que solo el 20 por ciento de los más pobres apenas recibe 10 por ciento de las transferencias canalizadas a la reducción de la pobreza. De ahí que ver al señor Calderón entregando tarjetas bancarias de mil pesos bimestrales, sean una estampa ilustrativa de la poca inteligencia para combatir el lastre de la pobreza en nuestro país.
El derecho a la alimentación en general y de los indígenas en particular no tiene cumplimiento en esta país por más que se reconozcan en instrumentos concretos, como la Convención sobre los Derechos del Niño (apartado c) del párrafo 2 del artículo 24 y párrafo 3 del artículo 27), la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (párrafo 2 del artículo 12) y la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (apartado f) del artículo 25 y párrafo 1 del artículo 28), el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III) del 10 de diciembre de 1948 y en el artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, adoptado el 16 de diciembre de 1966.
El tema del derecho a la alimentación adecuada es un tópico que no se encuentra en la agenda de los aspirantes presidenciales, como tal, si bien es cierto que las iniciativas ciudadanas son importantes, es un paliativo inmediato y pequeño; la sociedad civil organizada o no; debe pedir a los aspirantes presidenciales debatir este particular, es fundamental para nuestra subsistencia como nación.
Por hoy es todo, nos leemos la próxima. Carpe diem.
